lunes, 15 de febrero de 2021

[TRASFONDO/OPINIÓN] De los Enanos del Caos...segunda parte

Buen día habitante del Oeste. Ha pasado mucho tiempo, pero una nimiedad comparado con las magnitudes en que trabajan los dioses del Caos, así que seguro que a nadie le preocupa haber tenido que esperar para seguir conociendo a los servidores de Hashut (bueno, aparte de la campaña de rol en curso). Por eso Enric hoy sigue profundizando y teorizando sobre su trasfondo, para que todos conozcamos a los enanos del caos dignamente.


Buenas de nuevo, Siervos de la Llama y las barbas aceitosas.

En primer lugar, ¡mis disculpas por tardar tanto en esta segunda parte! La tenía ya hecha, a falta del último capítulo… y se me olvidó totalmente que no lo había acabado XD

Nota de Cordo: Aparte por temas de planificación yo he tenido que retrasar la salida aún más, perdón.

En el último artículo empecé a soltaros un tostón hablaros sobre los enanos del caos, sobre como un clan enano se alejó más y más hacia el norte y el este en busca de riquezas, como se instaló en esa inhóspita tierra, y como casi fueron exterminados en la guerra del caos. Vimos como esto les cambió: física, espiritual y mentalmente, y como se entregaron a Hashut para sobrevivir. Hemos visto los cambios de personalidad respecto a un enano normal, y, nos quedamos con ganas de profundizar más en ellos. Sigamos pues.

Como ya hemos visto su evolución, en este artículo me centraré más en temas concretos que me interesan especialmente, quizás un poco sin ton ni son, pero que permitan conocer más a estos adorables colmilludos con barba.

Si os perdisteis la primera parte, o queréis refrescarla, podéis encontrar el artículo aquí:.

Las tradiciones enanas


A diferencia del resto de razas dominadas por el Caos, anárquicas, locas, descerebradas y salvajes, en los enanos del caos se mantiene su parte enana. Son fríos y metódicos, ordenados y leales.

No es cierto que los enanos del caos hayan abandonado todas sus costumbres. Podemos ver rasgos y valores enaniles en muchas de las cosas que hacen (aunque se hayan retorcido un poco): por ejemplo, siguen respetando el orden jerárquico (se respeta al padre, al jefe de clan, y especialmente a los sacerdotes de la comunidad, que son quienes mandan). Aunque a grandes niveles hay traiciones y guerra sucia entre los líderes (los Sacerdotes maquinan entre ellos), no hay constancia de guerras internas o guerras civiles entre enanos del caos: son un bloque unido que, a su manera, se respetan entre ellos (a diferencia del caos, humanos, pielesverdes, skavens o druchiis, donde abiertamente se traicionan a la primera de cambio). Los enanos del Caos pertenecen a un Brujo del Caos, que lidera su comunidad. Son sus súbditos, y su estirpe, y están unidos por un nexo de sangre que todos los enanos del Caos consideran inquebrantables. Es innegable que este sentimiento de fidelidad jerarquizada es totalmente enana (aunque no os recomiendo que se lo digáis a ningún enano directamente). Aunque por otra parte… el trato no es recíproco: el enano de turno será fiel y obedecerá a sus superiores, sin pensar en traicionarles (aunque sí que se esfuerce en subir por esa escalera de poder a costa de sus compañeros), pero los superiores (capataces, brujos, etc), a diferencia de los enanos, no tienen apenas consideración por sus inferiores. Un enano protegerá a su pueblo a toda costa (en principio… en Gotrek y Felix vemos como no siempre es así, siendo una de esas excepciones el detonante de que Gotrek acabe tomando el camino del matador), pero un enano del caos considera que el resto debe ser lo suficientemente fuerte como para sobrevivir por su cuenta. Si le pasa algo a alguien bajo la tutela de un brujo o capataz… es que el enano en cuestión era débil.

Otro aspecto en el que destaca su sangre enana es en sus aspectos clásicos por los que todos los conocemos: la minería, la metalurgia, la ingeniería, y en el perfeccionismo extremo de todas ellas.

Cuando pienso en los enanos del caos tengo tendencia a compararlos con los elfos oscuros, dado que ambos son “la versión corrupta” del clásico elfo o enano. De los elfos “normales” sabemos que destacan en el perfeccionismo de las artes: pintura, escultura, artes culinarios, la magia más pura, etc. En cambio, los Druchii desdeñan todo ello como pueril y se centran en lo que mejor se les da: la guerra (hay algunas pocas y perversas excepciones, como el arte de la tortura, la creación de arte del hedonismo más puro bajo el influjo de Slaanesh… pero son casos muy concretos). Este tipo de artes menores no lo efectúan los elfos oscuros, sino que lo dejan a cargo de los esclavos (un elfo oscuro puede dirigir una obra de construcción, pero los ingenieros que la lleven a cabo serán enanos esclavizados). Un príncipe Oscuro estará encantado de vivir cómodamente, probar los mejores platos, y disfrutar de las mejores sensaciones… pero todo ello no se lo proporcionará otro Druchii que se precie a sí mismo. Todo es hecho por esclavos. De hecho, la tradición de esclavitud de los elfos oscuros viene explicada en el libro de 7ª edición: cuando emigran a Naggaroth, se dan cuenta de que los Druchii son todos ellos guerreros, o hechiceros, navegantes, etc… pero especializados en el arte de la guerra. Necesitan buscar su mano de obra, y sus expertos (canteros, trabajadores de la madera, forjadores de armas, etc) en otras razas que les sirvan. Sin embargo, su honor de guerreros y su altivez les impide usar esclavos de otras razas en sus ejércitos para que luchen por ellos.

Esto es radicalmente distinto en los Enanos del Caos. Ellos siguen haciendo las tareas manuales que requieren  habilidad: forjan sus propias armas, armaduras y utensilios comunes, diseñando artilugios y elementos mecánicos, siguen moldeando manualmente los minerales y piedras preciosas, construyendo sus edificios, barcos fluviales, murallas, puentes y túneles, etc. Y se sienten orgullosos de ello, y de su perfeccionamiento. Un herrero demoníaco puede pasar décadas perfeccionando su corrupta versión de la forja enana (a diferencia de un skaven, por ejemplo, que le añade piedra de disformidad a cualquier arma y le llama invento… y a ver qué pasa); un enano del caos no añade un demonio a cualquier cosa y le llama invento, no: tiene que funcionar bien antes de que nadie lo pruebe. Hay un honor que mantener, y si se supiera que un Enano del Caos crea productos defectuosos, su credibilidad caería en picado y jamás alzaría cabeza…lo cual nos lleva a la siguiente y muy importante tradición enana: el honor y los juramentos.

No sabemos demasiado qué pasa con un Enano del Caos que rompe una promesa, ya que oficialmente no hay tradición de matadores o algo parecido en el escaso trasfondo de los Enanos del Caos. La única referencia que aparece es en Tamurkhan, cuando describen los horrores de los niveles inferiores de Uzkulak: “ir destinado ahí es un castigo reservado solo para rompedores de juramentos y blasfemos”, así que podemos suponer que sí, que romper con la palabra dada o traicionar a sus congéneres está muy mal visto. Aprovechando la unidad de “Berserkers” de ediciones anteriores (adaptada en MDNR como enanos de élite sin armadura, y con furia asesina), me gusta pensar que, aunque son mucho más laxos en que significa cumplir un juramento, o en el concepto de honor, que los enanos normales (por ejemplo, dudo que se considere muy mal visto romper una promesa hecha a un No Enano del Caos, o cumplirla parcialmente sin cumplir el espíritu de esta), dado que los Dawi-Zharr siguen manteniendo el concepto del juramento (al igual que mantienen el orden y la lealtad hacia el clan, etc), si un Enano del Caos realiza un acto imperdonable, deja su vida atrás y se convierte en un Berserker, entregándose totalmente a su versión caótica y a Hashut, buscando su propia muerte de forma salvaje y sin mirar atrás, como una versión corrupta de los matadores tradicionales (eso si el Brujo a su cargo no considera mejor esclavizarlo el resto de su vida)… pero como ya decía, esto es pura invención propia, en ningún caso se habla en el trasfondo oficial.

Si se habla de la pérdida de honor en otro sentido: en la Guardia Infernal. En caso de deshonor de algún tipo, que lleve a la vergüenza (por ser pariente cercano de algún comandante caído en desgracia, ser derrotado ante los ojos de un Brujo, que les explote un artilugio por sobreuso, o que sus esclavos se rebelen, por ejemplo), los enanos del caos que quieren recuperar su orgullo y honor perdido funden una máscara de bronce en su cara, y pasan a formar parte de esta Guardia de élite, dispuestos a dar su vida por la causa. Solo en caso de ganar mucha gloria en el campo de batalla podrán volvérsela a quitar, mostrando su cara quemada y cicatrizada que indica su honor restablecido.

La última tradición enana importante, donde me atrevo a aventurar que sí que se ha perdido en los Dawi-Zharr, es la de la elaboración de cerveza. No me suena que se comente en ningún momento, y dadas las duras condiciones y penurias sufridas en la guerra del Caos, puede que se perdiera para siempre. No obstante, me gusta pensar que siguen teniendo bebidas alcohólicas, como toda raza que se precie (si hasta los eslizones tienen vino de calabaza, y los ogros una cerveza “capaz de hospitalizar a un enano” –literal del trasfondo-) seguro que tienen bebidas propias, seguramente destilados varios de extraños productos y sabores fuertes, que beben en cráneos de esclavos y que queman en la garganta, solo aptos para los más duros y con más aguante. Aprovecho la cerveza para cambiar orgánicamente de tema y pasar a…

De su agricultura y obtención de alimentos


Hay un tema sobre el que quiero especular y que me molesta mucho de los libros de Warhammer, que es el siguiente: algunos ejércitos, como los Guerreros del Caos, Hombres Bestia, u Orcos y Goblins, viven en muchos casos en terreno árido, poco cultivable, donde casi no hay recursos ni animales y la tierra no puede nutrir a quien vive en ella y un grupo de viajeros encontrará grandes problemas para poder subsistir por su cuenta, aun siendo pocos. Además, se da el caso de que este tipo de razas pasan completamente de lo que vendría a ser cultivar o recolectar, y por si fuera poco, a la que ven campos y pueblos… los queman. En cambio… las hordas del caos y pielverdes son enormes y abarcan hasta donde alcanza la vista, superando en número a cualquier otro ejército –con excepción de los skaven, que son un caso aparte-. ¿Cómo se puede movilizar un ejército así y que no mueran de hambre en una semana? Sí, puede que se coman a los prisioneros y que saqueen las despensas que encuentren por el camino, pero eso no debería cubrir ni una pequeña parte del sustento que necesitan. Es algo que me toca las narices del mundo de Warhammer. Misterios aparte… esto aplica también a los Enanos del Caos.

En primer lugar me pregunto ¿Qué comen? No lo sabemos a ciencia cierta, pero podemos aventurar que, si los “humanos del caos” comen aproximadamente lo mismo que los humanos norteños, la lógica nos dice que los enanos del caos deberían comer lo mismo que los enanos, salvo una excepción a la que pronto llegaré. No he leído muchos libros de Warhammer sobre enanos, pero en el libro Malekith, a este le invitan a un festín enano, donde comen carbohidratos y comida insana a punta pala: puré de patatas untado en mantequilla en grandes cantidades, salsas espesas, carnes densas de cabras o similares, etc. Todo ello acompañado de productos típicos subterráneos, como setas y hongos, y diversos tubérculos y raíces (el pobre Malekith acaba con una digestión sumamente pesada, entendiendo porque los enanos tienen tanta obesidad y problemas coronarios). Así que podemos presuponer, a falta de otras informaciones, que los enanos del caos gustan de disfrutar de cantidades de hidratos a base de elementos similares: una gran parte de patatas, nabos, cebollas y similar, mezclado con productos subterráneos como hongos, setas, y demás.

La segunda pregunta es ¿De dónde salen estos alimentos? En una tierra donde no crece nada, donde el suelo es volcánico, y la tierra está cubierta de ceniza, y donde no hay árboles ni vegetación… ¿Cómo lo hacen? Me juego un taparrabos de snotling a que GW nunca se planteó algo parecido, pero yo monto mi hipótesis: los Enanos del Caos son conocidos por su explotación industrial a gran escala, por abandonar la artesanía manual a cambio de la construcción en fábricas, en cadena, con procesos sencillos que puedan ser llevados a cabo por esclavos malnutridos, supervisados por capataces hobgoblins o enanos del caos, y dirigidos por Enanos de mayor categoría…. y sin preocuparse por minucias como la contaminación, derechos humanos y demás.

¿Puede aplicarse esta manera de pensar a su obtención de alimentos? Pues tiene toda la pinta. Ya que en la superficie no crece nada, y la mayor parte de la ciudad de Zarr-Naggrund está bajo tierra, podemos imaginar grandes campos de cultivo tipo invernadero bajo tierra, con tierra alimentada por productos químicos y fertilizantes artificiales (o naturales, de compostaje de cuerpos de esclavos), con sistemas que redireccionen  el calor y la luz del sol (o del propio magma), y capataces Enanos del Caos que controlen el crecimiento, la recogida, y los métodos de conservación de los alimentos (fermentados, ahumados, etc, quizás tengan alimentos procesados o en lata incluso), mientras esclavos de distintas razas trabajan en los campos en la oscuridad.

El otro tipo de nutrientes aparte de verduras y vegetales es la carne en sí. Sabemos que los enanos del oeste cazan, y que consumen carne y leche de cabras y otros animales de montaña (que pastorean en valles ocultos o cerrados, con acceso desde los karaks), y que además se alimentan también de peces de río o de peces ciegos de lagos bajo tierra. ¿Y los enanos del caos? Entiendo que con lo pragmáticos que son en todos los aspectos, no harán ascos a comer carne de ternera y toro a pesar de su religión (juas juas), y, aunque en la superficie no puedan vivir animales, tendrán su propio sistema de pastoreo de bestias subterráneas (puede que incluso garrapatos o seres similares), etc. Yo no me comería un pescado sacado del Río de las Ruinas, contaminado y con ojos de más… pero el estómago enano tiene buen aguante.

Pero además, sabemos una última cosa de la nutrición de los Dawi-Zharr: según el trasfondo, en sus celebraciones importantes, se alimentan de la carne de esclavos. Yujuju. Sin miedo. ¡Sí! Los enanos del caos comen carne humana o de pielverde regada con aguardientes y salsas, ¡Nyam! (los centauros prefieren su comida aún viva y gritando). ¡Pragmatismo donde lo haya! No se dice que sea su dieta habitual, sino que se trata de algo especial, algo más ritual y religioso que no un acto cotidiano. Únicamente los Centauros Enanos del Caos se sabe que coman carne cruda de cualquier criatura por puro placer o golosidad… aix… lo que hace el poder del caos.

De su religión



Hemos ido pasando por los temas relacionados con los enanos, pero he pasado por alto un tema muy importante para los Dawi-Zharr: su religión.

Esta ocupa una parte muy importante de la vida de un Enano del Caos y es un pensamiento constante que tienen en su cabeza: complacer a Hashut, hacer algo por la gloria de Hashut, no ofender a Hashut.

Saben que su oscuro y malvado Dios les salvó en el pasado, y que ahora le pertenecen, como pueblo y como individuos. Y como buenos enanos que son, son fieles en ese sentido: un elfo oscuro, a excepción de los cultistas, no tendrá problemas en intentar engañar a sus deidades o auto-convencerse de que no hay para tanto. Un Sigmarita convencido, un campesino por ejemplo, seguirá con virtud lo que Sigmar pida, rezará cuando tenga miedo o cuando alguien estornude, e irá a la iglesia los Domingos… pero en su día a día tendrá quehaceres más mundanos que hacer.. pero un Enano del Caos es fanático de Hashut hasta la médula.

De hecho, su objetivo como civilización (ir creciendo, lentamente, acumular riquezas, y crear obras y ciudades) no se realiza a título individual (mejor calidad de vida, prestigio personal), sino con el objetivo de ensalzar la gloria de Hashut. Todas las ciudades tienen en lo más alto un templo dedicado al Dios, sus representantes en la tierra (Sacerdotes, Brujos, Centauros, etc) tienen la categoría jerárquica más alta, las decoraciones y efigies son todas ellas religiosas… y un largo etc.

Sobre Hashut en sí, decir que se trata de un Dios del Caos menor más, como la Rata Cornuda, Malal, o muchos otros, y que en este caso representa “el Fuego y la Oscuridad”, aunque en la práctica vemos que también anhela la Codicia y la acumulación de bienes (los jugadores que tenemos cajas y cajas de miniaturas acumuladas bajo la cama y seguimos comprando más seguramente tengamos alguna influencia de Hashut. ¡Alabado sea en su justa medida!)

Curiosamente, a diferencia del resto de Dioses del Caos, no es un Dios expansionista, y está satisfecho con consolidar lentamente sus ganancias (en territorio). Esto ha hecho que los Enanos del Caos no se lancen a lo loco a destruir y arrasar, sino que se dediquen a, lentamente, ir avanzando, construyendo en su territorio, buscando y excavando sus minas, construyendo encima y bajo la tierra, y haciendo que cada palmo de territorio sea puramente Dawi-Zharr.

En el resto de aspectos, lo presentan como “un Dios malo del Caos” estándar: requiere muchos sacrificios de esclavos (en unos hornos de metal que nunca dejan de estar al rojo vivo), desprecia la debilidad, la piedad, y cualquier buen sentimiento en general (excepto la fidelidad, como hemos visto antes), y lentamente muta a sus seguidores, bendiciéndoles con cuerpos taurinos, colmillos, cuernos, pezuñas, y demás elementos.

 


Y… con esto llegamos al final de la segunda parte. Me queda una tercera, pero se me está alargando tanto que creo que es mejor volver a partirlo, jeje.

¡Que Hashut os sea propicio!

Enric

6 comentarios:

  1. Grandísimo artículo, Enric. Muy ameno y divertido (no he podido evitar soltar una carcajada con lo de los skavens y sus "inventos"). Ojalá esa tercera parte llegue pronto... ¡Y más de otras razas tras ella!

    ResponderEliminar
  2. Muy feo eso de los skavens, con lo que se curran ellos sus inventos jajaja

    Ya en serio, muy buenos artículos, por suerte estaba el enlace al primero que, por algún motivo, me lo salté sin darme cuenta y ahora me he bebido los dos seguidos. Esperando ya el tercero!

    ResponderEliminar
  3. Otro aquí que no había leído el primero y que ha aprovechado para leer los dos del tirón. A mí también me molesta mucho la falta de detalles o lógica en aspectos sociales y económicos de las obras de fantasía, y también relleno esos huecos con deducciones e imaginación para que todo tenga sentido en mi mente. Será que no puedo evitar leer con ojo de historiador xD.
    Gracias por estos artículos!

    ResponderEliminar
  4. Muy chulo el artículo, gracias por el curro de elaborarlo.
    Yo también me he planteado muchas veces lo ilógico de las facciones "malvadas" respecto a su costumbre de destruirlo todo pues no podrían sobrevivir.
    Esperamos la tercera/cuarta parte prontito

    ResponderEliminar
  5. Supongo que los Enanos del Caos además comerciarán bastante, y de ahí también pueden sacar gran parte de su alimentación, sobretodo lo que no puedan conseguir en sus tierras. De los guerreros del Caos sí se dice en algún libro de ejército que no necesitan comer ni dormir, y de ahí más o menos podemos sacar que cuando la influencia del Caos es grande en un ser vivo, de algún modo se alimenta de la "magia".
    El caso de los pieles verdes es más complicado, pero no creo que le haga ascos a comerse entre ellos. También es interesante el tema de que al ser medio plantas/hongos (al menos creo que en 40k lo son), quizá parte de su sustento pueda venir del sol, o vete tú a saber.

    ResponderEliminar