¡Buenos días! Una de las cosas que más le gustan a los aficionados a Warhammer es hacer fotos a miniaturas desplegadas, y otra es que desplegar mesas que parezcan auténticos dioramas llenos de unidades chulísimas. Así que en consecuencia uno de los griales de los jugadores es celebrar grandes batallas de cuanto más miles de puntos, donde sacar unidades grandes, monstruos, personajes increíbles...¡y generar historias memorables! Pues este pasado año los compañeros de Liderazgo 10 han estado prácticamente justamente eso, y PutoJorge nos ha preparado una guía o directrices con lo aprendido en el proceso. Quizás en el próximo puente te toque a tí...
La mejor serie Los Soprano, la mejor pizza la de pepperoni y el mejor disco de España el primero de Estopa. Esto son factos, ahora que, ¿te imaginas solo poder comer pizza de pepperoni mientras ves a Tony con sus dilemas morales y quehaceres mafiosos escuchando de fondo “por la raja de tu falda…”
Las cosas son para disfrutarlas con moderación y no repetir todo el rato el mismo plan, ¿verdad?
Por lo que te lanzo la siguiente pregunta: ¿por qué cojones jugamos again again again partidas a 1.500 y 2.000 puntos?
Y si eres de los que acabas de pensar que también las tenemos a 1.999 por favor, respira hondo, pide perdón por tu interrupción mental y continua leyendo.
Soy PutoJorge, pertenezco al grupo de juego madrileño de Liderazgo 10 y hoy tengo una misión: QUE ORGANICES UNA PARTIDA PUTÍSIMAMENTE GIGANTESCA y que además no mueras en el intento ni te quedes más calvo de lo que ya estés.
Y con PUTÍSIMAMENTE GIGANTESCA hablo de 6.000
- 8.000 o 10.000 puntos por bando.
Por lo que, cuando termines de leer este post quiero que lo compartas en tu grupo de juego o hagas un asqueroso grupo de WhatsApp e invites obviamente sin consentimiento previo a tus amigos más enfermos y fácilmente liables para esta aventura.
Cuando haces una mega batalla vas a juntarte con otros 3 enfermos y vais a compartir un día completo de hobby, es como irte de torneo pero con gente que sabes que te cae bien y que huelen decentemente.
Es tener recuerdos tanto fotográficos como anecdóticos que siempre van a estar ahí, es tener la posibilidad de darle un trasfondo o jugar cosas super locas, ya sea unidades mega equipadas, personajes especiales o cualquier otra animalada.
Al final, en una partida de 2.000 puntos cuando pierdes una unidad o un personaje de 400 o 500 puntos se te ha ido una parte considerable de tu hueste, pero en una partida tan grande esos errores o despropósitos bizarros de puntos se diluyen entre el resto de la gran horda.
Mi objetivo es hacer anualmente dos partidas
de este tipo, una en invierno y otra en verano, así tengo tiempo de
planificarlas e invitar a los jugadores para poder ir dándole forma.
DURACIÓN, JUGADORES, REQUERIMIENTOS FÍSICOS Y LOCALIZACIÓN
¿Cuánto se tarda? ¿Qué se necesita a nivel
logístico?
Mi experiencia ha sido de una partida a 6.000 y otras dos a 8.000 puntos por bando, y en base a esto te digo que una mega partida es como jugar dos partidas algo largas.
¿Puedes hacerlo en una mañana?
Uffff, si madrugas una pila sí, pero yo lo haría mejor de mañana y tarde con parada para comer o una sesión medio golfa de tarde-noche.
¿Con quien jugarlo?
Mira, esto no es para ganar, es una fiesta privada del hobby, es
vuestro propio mini evento, es un bonito recuerdo, así que debes de ante
todo pasarlo bien, y eso implica que tú como posible organizador pienses
varias cosas.
● ¿Con quién me apetece meterme ocho horas jugando del tirón?
●
¿Quién juega medianamente ágil? No puedes hacer una mega batalla con el típico colega que en una
tienda te quedas sin hacer el último turno o si es el último en cada torneo en
terminar cada ronda. Debes de ser práctico y no tenerle en cuenta. ¿Es cruel?
Me la pela, ¿quieres organizar algo tan complicado y con tanto amor para
eternizar todo por el mismo de siempre?
● ¿Quién se lo pasa bien aunque en cierto momento de la batalla la suerte no le está sonriendo? Básicamente, la gente que se enfada o llora de forma hiper extrema quizás no debería ser tu primera opción.
Estas cosas parecen tontas pero no lo son, y
sobre todo en la primera o segunda mega partida.
¿Qué se necesita?
Sí, ahora que, la
construcción de listas deberá de abordarse como te explico en el siguiente
punto.
Nota de Cordo: Cuidado con los ejércitos horda, si vas a meter Skaven o sobre todo Orcos y Goblins (cuyas animosidades harán que unas unidades choquen con otras) la construcción de la lista es clave, o necesitarás más espacio.
La primera partida de 6.000 pts por bando la jugamos en mesa y media y aunque estuvo bien, creo que va mejor con dos mesas, aunque ya os digo, pudimos jugar perfectamente.
UNA REGLA DE LA CASA: DAME 2 TURNOS MÁS PAPITO
Mi compañero Leandro hizo una observación muy interesante, en una partida tan grande jugar solo 6 turnos queda algo flojo, ya que muchas unidades terminan no entrando en combate o apenas entrando, así que al menos nosotros en el futuro vamos a jugar de 7 a 8 turnos.
Ya esa ampliación de turnos apenas va a llevar
tiempo porque quedan pocas cosas en mesa pero nos permite terminar de rematar
el evento. No es necesario pero mi experiencia me dice que es recomendable
dejar esa puerta abierta.
Nota de Cordo: En mi experiencia en las 7 o 8 partidas que he jugado con bandos de 4.000 o más puntos, coincido con esta sugerencia, especialmente si por lo que sea añadís una tercera mesa. Se tarda mucho en redirigir las tropas a lo largo de las mesas y ese turnito extra puede ser clave.
TOMA DE DECISIONES
En el despliegue lo normal es que cada
jugador lleve un lado de la mesa, pero siempre habrá minis mezcladas con las de tu compañero. Eso implica que no todas las decisiones
son individuales.
Lo importante es diferenciar: las decisiones
críticas (un hechizo devastador, gastar un pergamino, etc.) sí se
consultan; el resto (combates menores, movimientos puntuales) se resuelven
entre los jugadores que estén frente a frente. Así evitáis parones constantes.
La clave es mantener la partida ágil y
fluida: si un compañero se retrasa en su zona, otro
puede ir avanzando en la suya. Lo esencial es participar sin crear cuellos de
botella.
CONSTRUCCIÓN DE LISTA, COSAS FEAS Y FOCO EN LO IMPORTANTE
Lo que te voy a contar a nivel de
construcciones es en base a esta experiencia:
●
Primera y segunda partida a
6.000pts.
○
Imperio y Kislev VS Mortales de
Khorne y Enanos del Caos.
○
Enanada e Imperiales VS Enanos del
Caos y Mix de Nurgle
●
Tercera partida a 8.000pts con
personajes especiales: Imperio y Condes VS Mix de Nurgle. Esta fue la mejor de
todas porque nos animamos a meter personajes especiales con una batalla
transfondística basada en el Fin de los Tiempos.
No son muchas partidas, pero sí para
poder darte unas claves que van a ser importantes a la hora de crear las
listas.
Lo primero es pensar en la operatividad
en la mesa. Llenar el campo de redirectoras, de unidades minúsculas y de
“pantallas” solo consigue que el tablero se vuelva impracticable.
El mapa se encoge y mover cada turno se
convierte en un puto dolor. Por eso, una buena norma es no bajar de 15
miniaturas en infantería y que a partir de 10 ya tengan grupo de mando
completo.
Además, cuanto más equipadas vayan las
unidades, mejor: no solo por aguantar más, sino porque concentras puntos en
menos peanas y eso agiliza la partida. Lo mismo pasa con los personajes: cuanto
más exprimidos están los slots y mejor armados, más resistentes y caros, pero
menos fichas tendrás que estar recolocando cada fase.
En nuestras primeras partidas había
cierto miedo con la magia. Pensábamos que al manejar tantos ejércitos y
tantos jugadores, una fase de magia grande podía volver la experiencia eterna.
La realidad es que no fue así. En la tercera partida, directamente dejamos de
lado el miedo a la magia y teníamos 14 dados de magia por bando.
Aun así, la partida se mantuvo ágil. Y
eso que estábamos jugando con en un bando a Baltasar Gelt al que le quitamos
dos hechizos del saber del metal y pudo pillar dos de nigromancia debido a que
la partida se enmarca en la etapa del Fin de los Tiempos en la que Gelt se
apunta a un cursillo de nigromante para poder tener mejores salidas laborales y
vitales.
En teoría, la mesa podía haberse
atascado… pero en la práctica no se ralentizó tanto. Así que no tengáis
demasiado miedo a darle rienda suelta a la magia: no tiene por qué ser un
problema.
Eso sí, con el tiempo vas descubriendo
que hay combinaciones muy feas entre facciones. Y esas, mejor evitarlas
en futuras ediciones. A nosotros nos pasó en la segunda partida, con un bando
formado por Enanos e Imperio. El Junker único, junto con dos magos del saber de
los Cielos que permitían repetir un dado de 6, generaba una mecánica tan
abusiva que directamente se volvió injugable. Son cosas que solo salen a la luz
tras jugar, y por eso conviene tener la mentalidad de aprender de cada macro
batalla. A medida que organicéis más, veréis qué combos conviene desterrar.
Por todo esto, al principio recomiendo pactar
unas restricciones o recomendaciones básicas. Que no sean reglas férreas,
pero sí unas guías para mantener la partida divertida y equilibrada. Y sobre
todo, que los jugadores tengan el compromiso de crear las listas de forma
conjunta. No vale con que cada uno lleve “su ejército” sin pensar en el
compañero: lo ideal es buscar sinergias y complementariedades. Porque
aunque gran parte de tu ejército acabe en un lado de la mesa, siempre habrá
unidades desplegadas junto a las de tu aliado, y conviene que encajen bien
entre sí.
En resumen, la clave a la hora de preparar recomendaciones para partidas gigantes es: unidades grandes, bien equipadas y con grupo de mando completo, personajes lo más cargados posible, y evitar posibles combos rotísimos maximizando la sinergia entre unidades de diferentes ejércitos.
EL MAPA Y EL DESPLIEGUE OCULTO
El mapa no lo generaría de forma
aleatoria, sino con elementos de escenografía estéticos y llamativos, que luzca
bonito y equilibrado y ya decidís tirando un dado en las semanas previas donde
despliega cada uno.
Para hacer el despliegue oculto propongo usar un sistema online.
¿Qué hemos usado nosotros? PowerPoint en
Google Doc en el que se puede poner los elementos de escenografía y también
poner ahí las unidades.
¿Quieres obtener esta plantilla? Puedes pinchar en este link y hacer una copia.
IMPORTANTE, no seas bruto, no pidas acceso al original porque voy a ignorarte,
si te doy acceso me podrías modificar la plantilla. Haz una copia como te muestro en
la siguiente imagen.
Cuando vas a hacer el despliegue metiendo
las cajas de unidades a veces se complica, al final es un sistema de capas y
cuando vas a mover una unidad se termina quedando seleccionado un elemento de
escenografía.
Para evitar esto, una vez tengas
terminado el mapa puedes descargar la imagen del mapa e insertar como fondo
esta imagen en la diapositiva de forma que sea como un “tapete” que no tiene
elementos clickeables. Es sencillo de hacer.
Importante: no modificar el tamaño de las casillas de unidades. Están pensadas para que encajen con lo que luego ocuparon las minis en mesa. Ya van bastante justas y yo las suelo hacer algo más grande. Si cometes la osadía de pasarte de listo y reducirla para que entre en el mapa online te quedarás con cara de troll de río que falló el chequeo de psicología cuando te sea imposible poner las cosas en la mesa de juego.
BATALLAS NARRATIVAS CON PERSONAJES ESPECIALES
Una de las mayores gracias de organizar
mega partidas es que puedes exprimir el trasfondo. Si eres de los que
disfrutan del lore de Warhammer, estas batallas son la excusa perfecta para
sacar a mesa personajes especiales que normalmente acumulan polvo en la
vitrina, o incluso para combinar varios y montar vuestra propia historia.
Este verano jugamos dos partidas grandes:
una sin personajes especiales, pero con un trasfondo inventado que pronto
publicaremos en Leyendas; y otra recreando un momento histórico de El Fin de
los Tiempos, cuando Vlad von Carstein y Baltasar Gelt se
unieron contra Nurgle, y en el bando del dios de la pota metimos a Ku'Gath y
a Orghotts.
En esa ocasión hasta modificamos las
reglas: a Baltasar le quitamos dos hechizos del y le dimos dos de
nigromancia, porque (spoiler) en la historia acaba medio nigromante. Y fue una
auténtica pasada ver como unos putos zombies invocados por Gelt hicieron huir a
un gigante del caos.
Ese es el poder de estas partidas: explorar
el hobby desde otro ángulo, salirse del estándar de 2000 puntos y dar pie a
experiencias únicas que luego se convierten en anécdotas para años. Al final,
no solo juegas una partida: creas una historia compartida con tus amigos.
AHORA ES TU TURNO
¿Para cuándo tu partida gigante? ¿Te animas a organizar una para las típicas vacaciones navideñas o veraniegas? O para uno de los puentes claro, la cosa es empezar a moverlo con tu grupo de amigos.
Comparte este post en ese grupete de whatsapp de pollaviejas amantes de los muñecos y acompáñalo con un audio que empiece con un…. “A que no hay huevos a….”
Esa frase es mano de santo para muchas cosas y casi ninguna buena pero siempre muy divertidas.
En un tiempo esperamos volver por aquí publicando el post transfondístico de la mega batalla de Enanada e Imperio contra Nurgle y Nanos del Caos.
¡¡Nos vemos en el próximo torneo!!











Que digo yo, aquí teneis un voluntario chavales, por Sigmar! Coincido en todo lo planteado tambiem desde mi experiencia. Yo he llegado a 8.000 por bando y fue genial. Hace ya que no me meto em una de estas y ya va siendo hora.
ResponderEliminarEso sí, el fin de los tiempos no existe, al menos para mi.