Buenos días fans de los martillos, tras un mes cual montaña rusa, aquí estamos para intentar mantener el ritmo de contar los progresos de la escalada de forma mensual. Al menos una mini al mes para no perder la costumbres siempre anima.
Empecemos por lo importante y la mejor noticia, que hay menos marea gris que el mes anterior. A nivel de entradas, este mes ha entrada una mini, el orco andaluz que dieron en el torneo por equipos de Templo de Myrmidia y que Pablo me ha hecho llegar vía Dmonrat (¡gracias!). Estoy muy ilusionado, me encanta la mini, así que a ver si le hago hueco rápido para pintarla. Total 1 entrada. En cuanto a pintar, pues no han sido muchas minis, pero cuentan como 15 miniaturas equivalentes por su volumen y detallitos, así que como venía de -50 ya estoy en -64. Lo firmaba así para finalizar el año vaya.
Entrando en el asunto pinturil, tras la pausa fantástica de Mayo decidí completar la unidad gorda de exterminadores que os había enseñado de Abril. Entre otras cosas porque al tenerla ya montada e imprimada, eso me facilitaba bastante arrancar con ella.
El pintado es el mismo, y la verdad es que como la llegada de la jornada de verano me ha permitido rascar alguna hora extra para pintar, los pude liquidar en unas tres semanas, siguiendo el mismo proceso que en el resto de la Legión Alfa, siendo lo que más tiempo consume los detalles en los dos tonos de plateado, y luego los tonos blancos, que pese a que surgen de mezclas me han quedado bastante parecidos a los otros 5 exterminadores.
Como aquella mitad de la unidad la hice con armas combi y con puños de combate, en esta he optado por los bólteres acoplados, armas de energía y las dos armas pesadas, aunque se me quedaba un brazo libre que me ha hecho dudar. Un puño era lo fácil, pero como me gusta la estética de las cuchillas relámpago, pues se la he metido, quedando una unidad bastante variadita.
Por último detalles pinturiles a destacar, en la otra mitad había pintado entre los trofeos un casco de caballero gris, uno de ángel oscuro, dos de ángeles sangrientos y un cadiano. Esta vez iba a pintar un ultrapitufo pero se me ha secado el azul marino, así que he pintado cascos de dos cadianos, un lobo espacial, un templario negro (muy contento con la cruz) y un cicatriz blanca (motivo un poco a mi rollo). No me atreví con el amarillo de los puños imperiales la verdad.
Podréis apreciar en las fotos que no tengo ni idea de como enfocar la cámara donde debería...
Pero ya puestos, foto de los 10 hermanitos juntos.
Vamos con el balance de Junio.
-Junio: 15/20. Que optimista era al plantear el año, ¿no?
-Junio de verdad: 0/20. Los martilladores esperan su hueco, a ritmo de movimiento 8.
-Total del año: 72/129. 55,81%. Ligera ventaja en la meta volante de mitad de año.
-Elfos Oscuros: 10/18. 55,56%. Pausamos los druchiis una temporadita.
-Enanos: 28/56. 50%. Al límite, voy a ver si los avanzo un poco porque quiero jugar una campaña con ellos.
-Warhammer 40K: 33/53. 62,26%. Buen empujón, aunque no sé si voy a pintar más marines este año, me gustaría empujar para cerrar cuanto antes los proyectos de Fantasy.
-Otros. 1/2. 50%. Candidato para este mes que entra...
Creo que debe ser la primera vez que llego a Junio con todos los objetivos en verde, pero lógicamente no voy a pintar de todo el mismo mes, así que no durará.
Esperaba un mes complicado en cuanto a opciones de jugar, pero pude cuadrar con Peto jugar la jornada de Blood Bowl de Junio relativamente rápido, aunque estábamos los dos bastante destruidos en cuanto a energía y concentración.
Yo venía con un guerrero y el mino lesionados sin jugar, y me enfrentaba a unos Norses con yeti, dos ulfwrener, los dos blitzers, una valkyria y siete líneas, aunque sin muchísimas subidas (un Zafarse aquí, un Profesional allá, unas Manos Seguras...lo más relevante que uno de los tipos de F4 había pillado Placar pero en un equipo lleno de Placar...). El tema es que la diferencia de jugadores se traducía en valoración y por tanto en incentivos.
Volví a contratar para el partido a Max el de la Sierra, aparte de un par de plegarias de Nuffle que me salieron pases con más puntos de estrellato y poder protestar al árbitro a 5+ en vez de 6+.
Tuve la oportunidad de empezar, y empecé el partido como el culo, un clásico atemporal y es que en un duelo de equipos pegones ser el que primero pega suele ser determinante. Pero una vez más, activé a Max, saqué un 1 al activar la sierra, tiré el Solitario a 4+ y lo fallé, y el tío salió KO del campo. 4 veces lo he contratado y las 4 veces se ha sacado él solo antes de herir a nadie. Para hacer más sangre en el turno 1 Peto me lesionó una cabra, así que empecé mi turno 2 con 9 jugadores contra 11, además de tener un par de jugadores aturdidos.
A todo esto mientras los norses me curtían el lomo, pude hacer un pasecillo e ir avanzando, pero la cosa se puso muy cuesta arriba cuando uno de los guerreros quedó KO y me vi 8 contra 11. Pero de repente Nuffle se hizo presente, y en la primera activación de Peto de turno 3 o 4, el yeti se fue al suelo dejando a su equipo sin participar, y pude aprovechar para recomponerme, abrirme hueco y penetrar sus líneas. Los siguientes turnos Peto me trató de impedir salir de ahí con la pelota, forzándome placajes a un dado o esquivas, pero tuve algo de suerte y pude poner el 1-0 en el marcador. Era importante porque necesitaba recuperar jugadores, y tuve la suerte de que protestando al árbitro no expulsó a Max, aunque no volvió del KO.
Los últimos turnos de la primera parte, Peto estuvo cerca de empatar, porque teniendo a su valkyria marcada decidí placarla y me fui al suelo, lo que le abrió un camino para pasarle la pelota, pero por suerte los norses ahora son algo peores pasando, y el pase no salió.
Me sentía con más confianza, ya que además recuperé a Max, y la segunda parte empecé con 10 jugadores contra 11.
Nada más abrir la parte, otra de mis cabras fue herida, pero por fin tuve suerte y conseguí una herida yo, quitándome de enmedio un ulwerener y reduciendo sus jugadores de alta Fuerza. Pero Peto encontró la jugada óptima que yo no creí que fuera a intentar, y de la nada con unos placajes, un pase y algún a por ellos, me marcó el 1-1 en turno 10...por supuesto no había llegado a utilizar a Max ni su motosierra y esta vez sí fue expulsado.
El resto de la parte fue un duelo de tortazos, de nuevo cuando me veía en bastante inferioridad, de repente Khorne poseía a mis cabras, y en un momento dado nos vimos con 7 jugadores contra 8 y más tarde 6 contra 7 (incluido Yeti muerto debido a una cabra con Agallas). Pero en todo esto no conseguía cubrir a todos sus jugadores y pudo entrarme por un lateral, aunque a esas alturas ya ambos sin segundas oportunidades. Iba a dejarle marcar rápido a ver si me daba tiempo a ir a por el 2-2, pero intenté la típica penetración con esquiva de la cabra más retrasada y me salió bien. De repente estuvimos un par de turnos que Peto me tiraba al suelo pero no conseguía coger el balón, en un partido que se reducía a los 4-5 jugadores que teníamos a rango de participar en esa gresca...pero lamentablemente en turno 16 finalmente consiguió los placajes y cogerla del suelo con un línea, y puso el 1-2 que significaba mi tercera derrota en esta liga.
Francamente, resultado merecido, a mí me pareció durante todo el partido que estaba achicando agua, y bastante que pude hacer 3 heridas para rascar un punto. Con la experiencia de esta vez un guerrero ha pillado Cola Prensil y la cabra de Manos Seguras ha cogido Zafarse, ambos en tiradas aleatorias. La liga está prácticamente perdida por mi lado, con 2 empates y 3 derrotas, pero como somos pocos y estamos probando el que ciertas cosas den puntos extra...pues seguiremos dando guerra los dos partidos que quedan.
Tiene delito que lleve hechas 18 heridas a favor (muchas más que el segundo) pero jugado Caos también haya recibido 13, de nuevo con mucho margen respecto a múltiples equipos como Amazonas, Norses, Nobles Imperiales, Bretonianos, Ogros...algo no termino de hacer bien, a los resultados me remito.
Y cambiando a Warhammer Fantasy, que llevamos dando la turra un par de meses, el último finde se celebró el I Torneo Martillo de Magritta. Aunque no he tenido la misma carga en organización que en los torneos de Leyendas en Miniatura, me temo que el estrés que me he comido ha sido parecido. Incluso el día del evento, que jugué, me costó mucho desentenderme de ciertos roles y tareas, que ya se ocupaban de cubrir otros compañeros. Creo que le dedicaremos al evento uno o dos vídeos, así que aunque os voy a contar las partidas no voy a entrar en profundo detalle sobre las decisiones o tiradas.
Sea como sea, fue mucho curro, y los últimos días un poco caos porque se fueron cayendo jugadores hasta tener 82 participantes (de los...¿96 o 97? inscritos originales), pero es verdad que el viernes de montaje la gente le echó todas las horas que hicieran falta, especialmente los compañeros de Panzerhammer, y esta primera edición en el pabellón polideportivo de Ajalvir salió genial, fluida, e incluso se acabó de desmontar antes de lo que esperaba.
Mención especial al calor terrible, pero que también esperábamos peor.
Para este evento, y tras jugar Orcos y Goblins en Puertos del Viejo Mundo, y Enanos en Liderazgo 10, pensé que era hora de llevar Elfos Oscuros. Tenía dos listas hechas, una pensada para ir a por el trofeo de "lista amistoriginal" y/o la cuchara y otra pensada para tratar de conseguir una buena posición y probar que es posible sacar buenos resultados con esta facción, si los dados y los cruces acompañan. Le pasé ambas listas a Rass para que les echara un ojo y le gustó más la agresiva, así que fue la que utilicé, por un motivo adicional: pensé que igual iba a tener que apoyar algunos arbitrajes y con una lista que "gane o pierda" a la altura del turno 3, eso deja margen para interrupciones o para atender a otros menesteres entre rondas.
Me han pedido varias veces la lista, así que aquí la dejo, las explicaciones en otro momento.
- Príncipe oscuro en dragón negro, con armadura pesada, capa de dragón marino, escudo, Draich de Energía Negra y Gema de la Oscuridad
- Señora de las bestias en mantícora, con lanza de caballería, capa de dragón marino y Armadura de la Fidelidad Eterna
- 5 jinetes oscuros con lanza y músico
- 5 jinetes oscuros con lanza y músico
- 10 ballesteros con escudo y músico
- 5 caballeros gélidos con músico
- 2 medusas drenasangre
- 2 carros de gélidos con lanzas
- 5 arpías
- Hidra de guerra real
No creo que haga falta explicar que con 2 dados de dispersión, 0 Pergaminos de Dispersión, 0 estandartes y que la única unidad con una fila extra eran los ballesteros...el plan de la lista es atacar rápido, fuerte y provocando chequeos, para que estando en combate le caiga menos disparo y magia, y el rival tenga pánicos que hacer.
Es una lista que presiona y agobia, tiene movilidad, pero tira unos cuantos chequeos con las estupideces, y que los pánicos los tira con miedo, porque pueden salir terriblemente mal. Así que las listas con mucho disparo, fuerte magia, que le nieguen volar/mover, o que tengan demasiadas unidades, se le iban a atragantar.
Y la verdad, los dos primeros escenarios no eran muy favorables, el primero porque si salían las mejoras a la magia, o se anulaban los objetos mágicos, me podían salir muy caro. El segundo, porque no llevaba porta de batalla ni podía detenerme a controlar los objetivos hasta el final. El tercero como iba de matar, pues ni tan mal.
Pero a veces se tiene suerte, y los cruces y los dados estuvieron de mi lado. Creo que fallé dos o tres estupideces en todo el torneo, en parte porque la burbuja del general estuvo muy presente, pero no por ello es menos determinante.
En primera ronda me enfrenté a Willow, jugador del Ordo Navarrorum con el que de hecho había intercambiado correos y whatsapps porque tenía dudas sobre el tanque de vapor, ya que venía con una lista de Imperio.
Imaginaba que además del tanque habría un cañón como mínimo, así que la partida en los dos primeros turnos iba a marcarlo todo, ya que dependía de si con su disparo me bajaba alguno de los monstruos voladores o los carros, y luego que me diera tiempo a ir gestionando sus unidades. Por suerte contaba con el despliegue oculto de mi lado, así que puse ambos monstruos tras terreno para maniobrar según sus máquinas de guerra, pensando que si Willow tenía el Orbe portahechizos que negaba volar podía ser un problema.
Luis me dijo de primeras que en su lista casi todo tenía F5 o más, cosa que de hecho teníamos en común, y fuimos colocando.
Tirando de memoria, tenía un conde elector a caballo, un mago de Fuego de nivel 2 con Piedra de Energía y Pergamino, un sacerdote guerrero a caballo, un cazador de brujas con Escudo de Bronce y Anillo de Fuego Infernal, 10 arcabuceros con el campeón con rifle de Hochland, 5 caballeros del Lobo Blanco, 5 caballeros del círculo interior, 15 alabarderos, gran cañón, 5 herreruelos con campeón y músico, 3 semigrifos con grupo de mando y el tanque de vapor.
Mi principal preocupación en este enfrentamiento era quitarme rápido el gran cañón y abrir la lata de las dos caballerías imperiales, mientras encontraba una doble o a ser posible triple carga al tanque de vapor. La vez que jugué contra él este año me había destrozado, pero en este caso contaba con movilidad y pegada, aunque también sabía que nada iba a aguantar su carga.
Willow eligió empezar y fue toda una declaración de intenciones, ya que el mago había generado Bola de Fuego y Deflagración Infernal...y tras comerse la Piedra de Energía volatilizó mis 5 jinetes oscuros del centro, provocando múltiples pánicos. Por suerte solo lo fallaron las arpías y los ballesteros, pero de repente vi mi centro descompuesto ya antes de llegar a la fase de disparo.
Como el escenario penalizaba el disparo de turno 1, no fue mucho...sobre todo porque el tanque de vapor sacó problemas disparando a uno de mis carros, lo que le costó 2 heridas, y el gran cañón se fue largo disparando a los gélidos y mató una arpía que estaba huyendo.
Tras este sustito, había que ponerse manos a la obra. Era imposible evitar completamente los cañones, así que decidí salir bastante a saco, con la condición de que el tanque de vapor solo me pudiera cargar o bien a un carro o bien a la medusa, pensando que cualquiera de los dos huiría. Fue el momento en que me di cuenta del daño que las medusas podían hacer al tanque (ya me vale) con el petrificar. Me surgió una duda, y es que el tanque no tiene Iniciativa, y falla sus chequeos de Iniciativa. Pero el petrificar no es un chequeo de iniciativa, es una tirada para herir contra Iniciativa, y como un 1 siempre es un fallo, que fuera a 2+ me parecía lógico. A Willow también, pero para hacerlo todo bien, llamé a Rass, le expusimos el caso y coincidió con nuestra decisión.
Por el flanco izquierdo los ballesteros se reagruparon, y la mantícora, un carro, la hidra y una medusa empezaron a provocar a semigrifos, herreruelos y alabarderos. Por el contrario las arpías no volvieron, pero mis gélidos y jinetes oscuros estaban estorbando a los caballeros del lobo blanco.
Eso sí, la jugada importante fue que como no sabía donde meter al dragón, lo avancé a la cara de la caballería del círculo interior con conde y sacerdote, fuera de visión del tanque. El pobre Willow falló el terror, y esa unidad quedó prácticamente fuera de mesa.
Para compensar el mago mató a mi señora de las bestias de una nueva deflagración, pero la mantícora se lo iba a zampar como venganza.
Por otro lado cometió el error de no cargar con el tanque, sino intentar disparar de nuevo, y se fue largo, mientras que el gran cañón a por el dragón sacó problemas.
Tras esto el dragón mandó fuera a la caballería, una doble carga de gélidos y jinetes oscuros acabaron con los caballeros del lobo blanco, y un carro se estampó contra los semigrifos sin conseguir matar al menos uno. Pero un petrificar le quitó 6 heridas al tanque, dejándolo ya para el arrastre.
En un conato de rebeldía los semigrifos estuvieron fastidiándome, y los alabarderos al flanco de la hidra la pusieron en fuga, cogieron e hicieron huir a la mantícora que pasaba por allí. Pero el resto de la partida estaba controlada, los enemigos fueron cayendo poco a poco, y los efectos de anular objetos mágicos y de potenciar la magia llegaron tarde, terminando de limpiar la mesa en turno 6, y logrando una masacre pese a perder la mantícora, la hidra y varios apoyos.
Willow fue un oponente estupendo pese a que las cosas se le iban torciendo, y no tenía miedo a asumir riesgos, pese a que sin duda tras la traición de su dado de artillería tenía motivos de queja de sobra.
Como buen elfo, procedí a llorarlo sobre mi poca dispersión contra sus tumbas. Aunque es verdad que su lista para ser Sylvania no era abrumadora. De memoria llevaba un Conde Von Carstein a pie con Aura Negra de Majestuosidad y Libro de Arkhan (e imagino que Pergamino), una neonata con Forma Lupina (y probablemente Cota Desolladora), un espectro en corcel con Báculo Llameante de la Muerte y un señor tumulario con el Libro Maldito. 15 milicias (esqueletos alabarderos), 8 lobos, 5 lobos, 3 murciélagos, 2 bandadas, 17 tumularios con Estandarte de los Túmulos, 3 vargheists, 5 caballeros negros y una doncella espectral. Y 3 condenadas tumbas levantando zombis, esqueletos y ballesteros como si no hubiera un mañana.
Tenía absolutamente claro que me iban a caer 5 o 6 hechizos por turno y solo podía dispersar uno, así que o mataba a su general, o la cosa se iba a poner muy cuesta arriba. De hecho en el turno 1 ya renuncié a mi flanco derecho, donde iría hacia delante para alejarme de la tumba y dejaría a los ballesteros ganando tiempo.
Avancé por el centro con todo junto, pensando en no exponerme mucho a la doncella espectral y buscando donde cargar y con una idea clara. Si tenía opción lanzar dragón y mantícora a por su general, que la señora de las bestias cogiera el desafío de su campeón y que mi príncipe en dragón tratara de liquidar su general aprovechando el draich para el golpe letal, ya que no sabía si llevaría la capa que le hace etéreo (no la llevaba, de hecho no llevaba ni salvación especial).
A estas alturas más o menos nos dimos cuenta de que el petrificar de las medusas es mágico, algo que hacía que su doncella y espectro peligraran, pero en todo caso cometió el error de que la doncella se entretuviera con mis arpías innecesariamente, pero sobre todo de dejar demasiado espacio entre sus esqueletos y sus ballesteros para mi dragón. Entiendo que pensaba contracargarme, pero yo no podía especular...y tiré a por los ballesteros invocados la hidra y los gélidos para que taponaran a los tumularios si el plan salía mal, y un carro a sus bandadas con la misma idea. Mientras mis jinetes oscuros de ambos flancos entretenían a lobos y vargheists, aunque tuve la suerte de que la ronda de disparo de los ballesteros se bajó las 6 heridas de murciélagos de una vez.
Vamos a lo importante. El tumulario llevaba el Libro Maldito, afectando a mis personajes en el combate de al lado. Mi señora de las bestias pese a ello, mató varias veces al campeón. Pero mi príncipe y dragón, no sabiendo si llevaría la capa de etéreo, quise distribuirlos para matar un par de esqueletos. Vamos, hice 7 ataques a conde y 2 a tropa. Pues como le impactaba a 5+ por el libro le entraron solo 2 heridas, y mi maldición se debió oír en todo el pabellón, ya que a la vuelta su conde le hizo 2 heridas a mi príncipe...y un esqueleto casi le hace la tercera.
En su turno Hans cerró la trampa. Tenía tanto la Danza Macabra como el Libro de Arkhan, así que en magia pudo curar a su general, y cargarme los caballeros negros a la mantícora y los lobos con neonata a la hidra.
La hidra no pudo matar al tumulario, acabó huyendo y siendo destruida. Los caballeros negros mataron a la señora de las bestias. Pero mi príncipe con su dragón esta vez sí causaron 3 heridas al conde Von Carstein, haciendo que su ejército empezara a deshacerse, para luego salir huyendo mientras la mantícora se quedaba a taponar.
A partir de aquí fue una partida distinta, en que lo que Hans perdió por desintegración era parecido a lo que levantaban las tumbas, aunque iba perdiendo en calidad, y mientras mis gélidos, carros y medusas iban mareando, mientras el dragón se reagrupaba. La situación se prolongó hasta que en un momento dado carro y dragón pudieron cargar al flanco de los esqueletos, que en un momento de la partida habían llegado a tener 8 o 9 filas pero que acabaron por claudicar, arrasando al flanco de los tumularios.
En los últimos turnos, los tumularios acabaron cayendo, aunque la neonata que había liquidado a los lobos aprovechó para en el proceso matar a mi príncipe, aunque la acumulación de resolución hizo que se deshiciera como precio.
Nos pusimos a contar, y yo esperaba una victoria marginal viendo tanta mini, pero es verdad que en la mesa de su lista inicial solo quedaba un lobo, todo lo demás eran tropas invocadas, y de estas 4 unidades habían muertos por el camino...por lo que tenía en mi mano mucho más puntos de los que creía. Resultó una nueva masacre, aunque justita, y me pareció increíble para un cruce tan terrible como era Sylvania.
Un gran oponente, la partida fue táctica, emocionante, llena de idas y venidas y tiradas clave.
Pausa para comer con los legendarios, miembros de la Tribu Pielverde, algunos compis de Panzer y del Ordo, con esos bocatas enormes que te dejan como gigante caído. Pero al menos nos dió el aire. Durante la pausa nos enteramos que Juanma (Tapiathor) y yo nos íbamos a enfrentar en mesa 1 (alias, el paraíso de la esceno enorme de Jefe Orko), y empezaron las coñas varias, pero sin duda puestos a jugarse un torneo en mesa 1, mejor con un amigo y disfrutando de una partida enormemente táctica.
Juanma es un maestro con sus ogros (de hecho, ganador del I Torneo Leyendas en Miniatura) y traía una muy interesante lista de ogros a pie. Déspota con Maza Ablandacarnes y Ramita de Laurel, dos matarifes (uno con Máscara de Cráneos), dos de 4 ogros toro, dos de 4 tripasduras, dos de gnoblars, dos de 4 sueltafuegos y un rinobuey toro.
Al igual que en la partida anterior, sabía que me iban a caer de 5 a 7 hechizos por turno, aunque esta vez algunos fallarían, y mi principal preocupación era el déspota, tras la experiencia del torneo de Liderazgo 10 de este año. Bajo ningún concepto pelear de forma directa con esa mala bestia.
El escenario permitía un despliegue a 50cm, y Juanma optó por retrasarse y hacer un flanco rehusado, de forma que las unidades formaran capas, y ante cualquier carga importante huir y contracargar. Planteamiento impecable la verdad. Además con su superioridad mágica y tantos sueltafuegos, no me era cómodo acercarme, y así me cerraba huecos.
Se le planteó la decisión de empezar o no, y optó por arrancar, algo que le sacaba un poco de su castillo pero a la vez me obligaba a mí a meter todo en un paso más estrecho, sobre todo teniendo en cuenta que rodear el torreón me iba a llevar algo de tiempo.
Sobre el flanco izquierdo no hablaré mucho. Los ballesteros estuvieron finos y fueron bajando a los ogros toro, aunque la medusa tuvo que volver a ayudarles para salvar al carro en un momento dado. Las arpías nunca supe que hacer con ellas en esta partida, hasta que en turno 5 o 6 cargaron a la retaguardia de unos gnoblars muy diezmados, y los jinetes oscuros palmaron en turno 2 antes 32 disparos de sueltafuegos.
En el derecho que es donde nos importa, los otros sueltafuegos con 24 disparos mataron 3 gélidos y perdieron a uno de sus colegas, y me dejaron claro que tenía que cargar antes de que recargaran.
Y eso hice, jugármela. La hidra y los gélidos cargaron a los sueltafuegos, que huyeron, y el dragón y mantícora a los ogros toro del flanco que también huyeron (previamente habían cargado a mis jinetes oscuros que habían huido). Superó los pánicos y reagrupamientos, aunque eso fue engañoso, porque en esta partida quien falló 0 chequeos de pánico, desmoralización, estupidez o reagrupamiento fue servidor que estaba totalmente bendito por Asuryan, Khaine, Morko, Gorko, Khorne, Sigmar y el panteón de varios juegos más.
Obviamente al dragón le cayó carga combinada de rinobuey de frente y 4 tripasduras con porta y músico al flanco, a los que además les dió regeneración. Y en ese combate se decidió la partida (y el torneo). Le pegó con todo al dragón, algo así como 17 ataques...y le hizo si mal no recuerdo 2 heridas (deberían haberle hecho 3 o probablemente 4) mientras que yo a la vuelta le calcé 5 heridas matando al rinobuey (las matemáticas decían que le iba a hacer 4). Con todo eso me acabó ganando por el músico, pero en la tirada crítica el príncipe oscuro se quedó.
En mi turno, el petrificar de la medusa fue matando sueltafuegos y la carga de la hidra a sus tripasduras selló la partida. Se me cayó la mano pegándoles esta vez, pero aún así les gané de 3. Iban a pasar el chequeo de desmoralización, cuando me di cuenta de que tanto el dragón como la hidra cuasaban terror, por lo que se vino el autobreak, liberándome de la trampa.
A partir de aquí los dados abandonaron al pobre Juanma. Sacó un matarife a la desesperada, pero empezaron a fallarle todos los hechizos hasta morir petrificado. El otro estaba con los sueltafuegos, que de forma tonta fallaron un pánico a 9s y reagrupar a 10s para irse fuera...y con mi movilidad fue cuestión de ir rebañando lo que quedaba, hasta en turno 6 cargar a los tripasduras con un carro a cada flanco y la mantícora al frontal pero sin tocar al déspota para que ni desafiara. La masacre la tenía hecha, pero en mesa 2 había un jugador también con 12 puntos de torneo de rondas previas, así que tenía que tratar de maximizar puntos de victoria.
Pues claro, en ese momento se me cayó la mano, hice algo así como 4 heridas con todo, la mantícora se llevó 2 de vuelta, pero por suerte aun así gané de un par de puntos. Y el destino cruel le regaló entonces el doble 1 en desmoralización a Tapiathor, dejando 3 tripasduras y al déspota como últimos supervivientes. Lo cual no evitó la masacre, en este caso por las pocas bajas sufridas por los druchii.
Lo digo de nuevo, nada como jugar con un amigo una partida tan importante para abstraerte y disfrutar de lo profundo de cada movimiento y maniobra a dos turnos vista. Juanma fue genial pese a que le abandonaran los dados de su turno 4 en adelante.
Y con esto llegamos al recuento final y la espera de ver el resultado de mesa 2, en la que efectivamente hubo una masacre, pero fue a favor de Leitdorf que venía con 11 puntos de torneo, por lo que quedó certificado que me tenía que llevar otro martillo desproporcionado a casa...con la preocupación de todos de si me iban a dejar entrar.
Como ya me he extendido enormemente, cerrar diciendo que acabé agotadísimo pero obviamente contento, poder conseguir un resultado así con los elfos oscuros, en un torneo de 82 jugadores, con una lista tan arriesgada y con 3 oponentes y partidas tan amenas, es un lujo. Agradecimientos a todos los asistentes, pero sobre todo a la organización del evento porque tuvo muchísimo trabajo detrás, antes, durante y después, que había que dejar el pabellón de nuevo virgen.
¡Y muchas gracias a todos los que me habéis escrito para felicitarme! Ahora queda pendiente sacar la lista de comerse sopapos...
¡Hasta el mes que viene!











































Enhorabuena por el torneo!!! Mucho mérito ganar con los elfos oscuros. Me estás tentando para pintar mis marines del caos como Legión Alfa
ResponderEliminarCordo, te animo a manchar los "pies" y "tobillos" de las minis combinando varios punteados secos y aleatorios, e igual para los taparrabos; no se tarda nada y ganan mucho carisma y "sadismo"
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