¡Buenos días y bienvenidos a una nueva aventura de la mano Veseso! ¿Quién dijo que los goblins solo construyen cosas destartaladas? En esta nueva visita al taller del Gobbo vamos a zambullirnos en el mundo de las vitrinas, siendo esta primera parte una introducción al tema.
¡Saludos a todos, compis escalistas y visitantes ocasionales
del Blog!, hoy es un día muy especial para mí, ya que cumplo con un anhelo que
me persigue desde mi más remota infancia; una de esas cosas que uno, cuando
piensa en el transcurrir del tiempo, apunta en su libreta de cosas pendientes
antes de pelechar:
-Antes de morir, tengo que hacer esto, o tener aquello-
En fin, ya sabéis, ese tipo de pensamientos, y es que hoy, por
fin, tengo una vitrina en condiciones.
-¡Jóe Veseso, pues no eres exagerado ni nada!-
No, qué va, en absoluto, evidentemente entiendo que para
otros esto pueda parecer una fruslería, un capricho, una nadería en definitiva,
pero ha de tenerse en cuenta cuando yo era un crío y me pasaba tantísimo tiempo
mirando esas fotografías del studio de Workshop con los diferentes ejércitos
desplegados (habitualmente enfrentados entre sí… muy muy cerca unos de otros),
yo siempre pensaba:
-Buáh, yo quiero tener un ejército totalmente pintado y
desplegado en una vitrina como Dios manda, para poder tirarme mirándolo todo el
tiempo que quiera-
Y es que, amigos, la edad trae consigo la reflexión y la
meditación, entre otras cosas para autoanalizarnos y darnos cuenta en verdad de
quiénes somos y qué queremos realmente para nosotros; no pensando en la
inmediatez de lo que quiero ahora mismo, o de qué soy ahora mismo, sino de las
líneas maestras que definen nuestra identidad en los diferentes aspectos de mi
vida (trabajo, relaciones, aficiones…) y es que con respecto al hobbie, tras
mucho analizarme desde hace tiempo, he de declarar que mi espíritu no es el de
un jugón, o un gran conocedor del trasfondo, sino más bien, y a grandes rasgos,
el de un coleccionista y un expositor.
Ojo, esto no quiere decir que no me interese jugar (espero
con gran ilusión poder echarme unas risas con la totalidad de los escalistas y
alguien más con unos dados en la mano) o que pase del trasfondo, lo que quiere
decir es que mi atención se focaliza más en los dos aspectos antes declarados
del coleccionismo y la exposición, para lo que el tener un espacio adecuado a
ello, se hace imprescindible.
Hecha ya esta introducción general, y dado que tengo tanto
que contar, he considerado adecuado, para un mejor orden, claridad, y el
facilitarle la vida a la gente, el dividir todo el contenido de esta epopeya
mía en 3 artículos distintos:
1. El primero, (este mismo), contendrá un análisis de qué es básicamente una vitrina, qué debería de ofrecernos esta, qué tipos básicos hay en el mercado, webs y marcas de interés, además de cómo llegué yo al convencimiento de que debía de hacerme la mía yo mismo, presentándoos algún diseño propio.
2. El segundo contendrá la exposición y análisis del diseño elegido, así como de todo el proceso, desde el diseño preliminar, sus iteraciones, pasando por la obtención de los materiales, la hechura, el pintado, el montado y colocación final del mueble.
3.
El tercero, que quizá sea el más “jugoso” para
la mayoría, contendrá consejos y alternativas más accesibles e incluso
prácticas que aquella por la que yo me he decantado finalmente... por decirlo
de alguna manera, este será “el weno weno”; ¿por qué creéis que está al final?
Y una vez descrito todo esto, no quisiera empezar sin antes dedicarle
este grupo de 3 artículos a nuestro compi Arturo, que desde el principio se
interesó por el proyecto, y llevo prometiéndoselo ya demasiado tiempo:
-Arturo, ¡Va por ti!-
Bien, empezaré poniendo en antecedentes al lector diciendo
que ya cuando me inicié en esto del Warhammer, mis padres me regalaron una
vitrina (apuntar que antes que Warhammer, ya montaba maquetas de vehículos
militares)… o bueno, realmente un aparador, de estos que son casi por entero de
madera salvo por los estrechos cristales que tienen en las puertas, donde los
listones que conforman sus 2 hojas ocupan casi tanto espacio como el propio
cristal… evidentemente, entonces y ahora no puedo sino agradecerles esa compra,
pues supuso mi primera oportunidad para tener mis minis y maquetas militares
ordenadas y expuestas… pero siendo totalmente sincero, ese mueble, (que de
nuevo, agradezco en el alma haber tenido) tenía varios inconvenientes de
relevancia:
Para empezar, este no era estanco al polvo en absoluto, no
se le podían regular las baldas en altura, y casi no se veía nada del interior,
ya que 3 de sus cuatro lados eran opacos, (de madera y contrachapado) las
baldas eran de aglomerado (generando unas sombras proyectadas al interior
brutales), y como dije antes, sus puertas tenían muy poco cristal (tanto como
listones de madera), con lo que para poder ver algo del interior había que
asomarse, literalmente… En fin, que como vitrina, casi no cumplía con las
características que una debería tener.
-Áh, ¿Que cuáles son esas características?-
1. Una buena vitrina debería de ser estanca al polvo, o al menos, serlo en una medida alta: ¿Qué sentido tendría meter las minis en un contenedor (transparente u opaco) si estas no quedan mínimamente guarecidas del polvo?, para eso, mejor exponlas al aire, al menos así se verán bien bien.
2. Esta debería ser lo más diáfana posible, reduciendo al mínimo todos aquellos elementos estructurales que dificulten la visión hacia el interior.
3. La vitrina debería de llamar la atención lo mínimo posible, hay que tener en cuenta que esta no es sino un marco de presentación de lo que contiene; si esta llama tanto o más la atención que su contenido de un vistazo rápido, algo va mal (diseño, color de la vitrina…)
4.
Una vitrina debe de disponer de buena
iluminación o de tener un buen acceso a la misma, ya que con una iluminación
deficiente, no podremos exponer en condiciones nada, las cosas se deben de
poder ver bien sin tener que buscar ángulos concretos u horas del día en
particular (aquí convendría señalar que la vitrina no se debería colocar en
cualquier lugar, pero eso lo abordaremos en el tercer artículo).
Una vez aclarados estos extremos, podría parecer que una
“buena” vitrina es algo súper complejo, y qué va, yo volví a recuperar mi
interés por las minis allá por 2.016-2.017, volviendo a pintar minis del Señor
de los Anillos, y más o menos en el 2.020 me hice esta:
Se trata de una vitrina ultrasencilla: Un fondo y laterales
de aglomerado, unos railes de plástico para acoger los cristales frontales y
deslizarlos, un burlete entre ambos cristales para evitar el polvo, unos tacos
para baldas (desconozco su nombre técnico) y las propias baldas de cristal.
Al ser un mueble con tan poco fondo, tener baldas de
cristal, y que sus puertas no tengan marco, la entrada de luz es total,
teniendo una bombilla a unos 2m en el techo; el único defecto que le identifico
a priori, es que debería de contar con un espejo en el fondo que permitiese ver
la parte trasera de lo expuesto y que mediante la refracción mejorase la
iluminación un poco más (Y aquí podréis ver, por cierto, porqué necesitaba ya
la vitrina, ya que en la balda de abajo están apretujados los carros y el
Lanzapiedroz… y ojo, que pueden darse por afortunados, ya que por la falta de
espacio, los Lanzapinchoz y el Lanzagoblins están guardados en un túper en el
armario).
Claro, para las minis de ESDLA, que no van en formación, y
tienen pocas máquinas de guerra o monstruos, pues está bien, es suficiente,
barata y muy fácil de hacer, pero claro, para blocazos de Goblins, gigantes, y
cosas así… puede cojear bastante, sobre todo porque tendría que proyectarse
demasiado de la pared al frente.
Todo esto me llevó de cabeza, primero, a buscar en la Web, encontrando diferentes modelos de vitrina, (Fijos en la pared, o asentados en el suelo) y precios, muchos precios distintos, cada una con sus pros y contras; aquí unos ejemplos:
AMAZON: Qué decir, aquí se encuentra de todo.
Esta que aquí os pongo parece una buena vitrina (a priori y
en general), pero con varios apuntes:
Cosa Buena: Lo diáfana que
es/ el precio/ volumen interno.
Cosa Mala: Este tipo de vitrinas, con puertas abatibles,
suelen ser muy difíciles de estanqueizar al polvo, debido al sistema de bisagra
que tienen, y a que suelen dejar mucho margen entre superficies/ sus baldas no
son regulables en altura/ aunque sea relativamente alta, (166X44X12cm), podría
dar algún problema en el sentido que, a no ser que nuestra altura vaya por
debajo de la media, cada vez que queramos contemplar nuestra colección, nos va
a tocar agacharnos, aunque destinásemos únicamente la balda más alta a las
minis y el resto a otras cosas.
Típico aparador:
Cosa buena- Fácil de
estanqueizar/ precio/ volumen interior/ altura/ fácil de añadir baldas
Cosa mala- Se ve más el
mueble que lo que haya dentro/ muy difícil de iluminar eficazmente el interior/
sólo se verá el frontal de lo expuesto.
Vitrina simple para
colecciones pequeñas:
Cosa Buena: Precio/ al estar
colgada en la pared, la puedes poner a la altura que quieras, con lo que no
tendrás que agacharte para ver la colección/ frontal muy diáfano/ fácil de
iluminar.
Cosa Mala: Habitualmente
tienen muy poco fondo, con lo que dificultan el colocar bloques de infantería,
monstruos, artillería…/ poco espacio.
Vitrina de Torre:
Cosa Buena: Muy diáfana/
permite observar el contenido desde varias perspectivas, como los laterales/
muy buena iluminación/ fácil de ubicar incluso en habitaciones con poco
espacio.
Cosas Malas: Las baldas no
se pueden regular, desperdiciando espacio con ello/ será obligado separar las
colecciones en baldas por lo limitado del espacio.
Una cosa extraña: encontré bicheando estas dos, que a priori
estarían muy bien (el único defecto que les saco es que podrían ser más
diáfanas), tienen unas opiniones terribles…
Otro clásico de los muebles modulares con precios bastante
accesibles que empaquetan sus envíos muy bien, con buenos acabados y que son
sencillos de montar (de verdad que sí, aunque las instrucciones de montaje sean
como un cómic). De esta marca sueca no voy a analizar sus modelos ya que
básicamente lo he hecho en los de Amazon (prácticamente dentro de cada tipo de
vitrina, [como los de torre, por ejemplo] todos los ejemplares son iguales en
características independientemente de dónde se compren, si acaso, puede variar
el precio y la calidad). Aquí apuntaré que, si tuviese que elegir entre 2
modelos iguales de vitrina de IKEA y otra marca, no siendo el precio muy
dispar, yo me quedaría con la de IKEA.
Una empresa especializada en la oferta de mobiliario
comercial… Los conocí a través de los anuncios que ponían en la DESPERTA FERRO,
donde anunciaban unas vitrinas de exposición para ejércitos bastante majas con
espejo trasero y todo que no he vuelto a ver disponibles… yo no les he comprado
nunca nada, y el precio oscila bastante, pero tienen algunos productos que no
pintan mal, y el hecho que se dediquen a servir a profesionales, me da buena
impresión, pero ya digo, no puedo hablar de experiencia con ellos…
Grosso modo, esto es lo que tenemos, evidentemente, habrá
más tiendas online y físicas, pero estas son las que yo conozco, y con toda
esta información en mano, puede que alguien se pregunte ¿por qué diablos te
hiciste entonces la tuya Gobbo, habiendo tanta oferta accesible?
A ver, es verdad que hay mucha oferta, empresas, precios, que
luego está el mercado de 2ª mano y tal, pero es que a todas les veía pegas
(como habréis podido comprobar arriba), me da mucha rabia el tema de
desperdiciar espacio en un mueble de exposición por la imposibilidad
generalizada de regular las baldas en altura (por algún motivo, supongo que de
producción en serie, eso de dejar baldas regulables en altura es realmente raro
de ver en muebles), y además, todas aquellas que tenían bastante espacio (o lo
que para mí sería espacioso, vaya), son bastante caras, y como yo soy de la
doctrina del “si puedes hacértelo tú, ¿para qué comprarlo?”, pues finalmente me
lié la manta a la cabeza y tiré “pa`lante”.
Bien, resuelto a ello, tuve en cuenta todo el material y
retales que tenía de otros muebles que he ido haciendo con el tiempo y me puse
a hacerme unos croquis sobre lo que podía hacer, y esto es lo que salió:
Estas cosas horribles que acabáis de ver (sed indulgentes,
que son unos bocetos de taller rápidos) tratan de representar un mueble
construido de la siguiente manera; Base, techo y parte trasera de madera de
pino/ abeto, atornilladas entre sí, con los laterales, consistentes en
cristales, colocados, bien mediante encastres en railes conectados entre las
distintas partes de madera, bien con junquillos. El frontal iba a ser una pieza
de metacrilato articulada con sendas bisagras arriba y abajo, todo convenientemente
estanqueizado al polvo gracias a ángulos de plástico transparente y burletes.
Claro, el tema es que una vez me iba a poner a ello, revisé
el material que ya tenía, y resulta que las tablas que tenía almacenadas a
resguardo de la humedad se habían combado… mal asunto, ya que para ese diseño,
dado que como los laterales eran de cristal, no podría forzar estas tablas entre
sí o con otras para que se enderezasen con el ensamblado, así que básicamente,
tenía 2 opciones; o me compraba tablas nuevas y reservaba las que tenía para
algún otro mueble futuro, o planteaba otro diseño.
El caso era que este diseño que acabo de describir, tenía
una innovación que se me ha pasado comentaros, y es que las baldas las iba a apoyar
en 4 varillas roscadas colocadas verticalmente y fijadas en las partes
superior e inferior, que gracias a las tuercas que les iba a poner, me
permitirían hacer las baldas 100% regulables en altura e inclinación (cosa que,
modestia aparte, no he visto en ningún otro lado).
Entonces, dándole más vueltas al tema, me dije; -Leches, si
tengo ahí la soldadora de electrodos (soldadura de arco MMA), ¿por qué diablos
no me pongo y la hago de hierro?, total, el hierro se puede cortar y soldar
todas las veces que quieras, e incluso teniendo menos volumen que la madera, tiene más resistencia que
esta, y además es elástico… ¿por qué no?
Veseso, el Gobbo Errante, en Cuenca, a 20-07-2.025
Antes de nada gracias por la dedicatoria. Ya sabes que el tema me genera mucha expectación ya que necesitamos ampliar la capacidad de exposición de nuestro local urgentemente, ya que tenemos una como la Forehill de Amazon que pusiste en el artículo, pero con baldas extra para que (en su día) nos entrara todo. La verdad que no deja mucha visibilidad, pero como apaño nos sirve.
ResponderEliminarLa verdad que me resultó bastante entretenido el artículo teniendo en cuenta que todavía no te metiste a la labor. A ver qué tal se te da la carpintería metálica. Espero que no escatimes con los EPIs, que luego vienen las lamentaciones.
Ansiando que llegue la tercera entrega se despide su muy leal seguidor, Arturo.
Jejeje, tranqui Arturo, está quedando un artículo muy amplio, donde, aunque cuento mucho del proceso, no lo cuento absolutamente todo por temas de no matar de aburrimiento al personal, pero vaya, que aún así está siendo largo y detallado (aparte que como en el propio artículo digo, estoy abierto a todo tipo de preguntas que se me quieran hacer); por cierto, ¿Qué son los EPIs? 🧐
EliminarEquipos de Protección Individual. Es decir, guantes, gafas, pantalla de soldadura, un tubo de aspiración (o trompa de elefante) para no respirar el humo de la soldadura y en resumen todas esas cosas que sirven para morirse un poco más tarde.
EliminarÁp, usé todo menos el aspirador ese, que no sabía ni que existía 😱. Bueno, ya da igual, menos mal que es para algo que hago de uvas a peras...
EliminarPequeñas perlitas de sabiduría y dedicación. Es una gozada encontrar este tipo de entradas. A tope, Veseso!
ResponderEliminarBueno, a ver si conseguimos mantener la espectativa 😉
EliminarSabiendo cómo pintas tus miniaturas, la verdad que el expositor seguro que es algo digno de contemplar.
ResponderEliminarDeseando ver el desenlace de ese expositor
¡Muchas gracias por tus palabras Javielasur!, espero no decepcionar al personal 🤗.
ResponderEliminarMuy interesante este artículo. Este via Crucis de búsqueda online de la vitrina perfecta también lo he atravesado hace unos meses al mudarme y empezar a amueblar mi habitación de warhammer. Al final me decidí por las clásicas Billy de Ikea con puertas de cristal, con la idea de hacer las baldas temáticas, por precio y comodidad/facilidad de montaje. Pero si tuviera los conocimientos necesarios, sin duda me habría hecho vitrinas yo mismo, así que me interesan mucho los próximos artículos de la serie. Viniendo de ti, además, tenemos la calidad asegurada.
ResponderEliminarBueno bueno, no te creas, lo mismo después de haber leído el 3er artículo te da por modificar la Billy; ¡Quién sabe!, jeje.
EliminarBueno, pues otra joya de artículo que se va a la sección de favoritos. En un futuro trasladaré mi habitación de Warhammer a otra zona de la casa más amplia y esto me viene que no pintado (guiño, guiño). Muchísimas gracias por la currada tío Veseso!
ResponderEliminarPor añadir, yo tengo la misma que comenta Cneus. No va mal de estanqueidad y es bastante robusta, pero es verdad que hay más muebles que cristal. Quizá la cambie en un futuro como digo.
Un abrazo!
¡Hola mi buen Duffman!
EliminarMe alegra un montón que lo consideres útil; viendo que al menos varios de vosotros tenéis una Billy, algo diré de ella en el tercer artículo, ahora estoy redactando el segundo, pero sin desatender al gigante, así que nada, deseando publicar lo que resta.
¡Muchas gracias por comentar!