domingo, 27 de julio de 2025

El taller del Gobbo. Capítulo 3: Una fortaleza de cristal y hierro (parte 1/3)

 ¡Buenos días y bienvenidos a una nueva aventura de la mano Veseso! ¿Quién dijo que los goblins solo construyen cosas destartaladas? En esta nueva visita al taller del Gobbo vamos a zambullirnos en el mundo de las vitrinas, siendo esta primera parte una introducción al tema.



¡Saludos a todos, compis escalistas y visitantes ocasionales del Blog!, hoy es un día muy especial para mí, ya que cumplo con un anhelo que me persigue desde mi más remota infancia; una de esas cosas que uno, cuando piensa en el transcurrir del tiempo, apunta en su libreta de cosas pendientes antes de pelechar:

-Antes de morir, tengo que hacer esto, o tener aquello-

En fin, ya sabéis, ese tipo de pensamientos, y es que hoy, por fin, tengo una vitrina en condiciones.

-¡Jóe Veseso, pues no eres exagerado ni nada!-

No, qué va, en absoluto, evidentemente entiendo que para otros esto pueda parecer una fruslería, un capricho, una nadería en definitiva, pero ha de tenerse en cuenta cuando yo era un crío y me pasaba tantísimo tiempo mirando esas fotografías del studio de Workshop con los diferentes ejércitos desplegados (habitualmente enfrentados entre sí… muy muy cerca unos de otros), yo siempre pensaba:

-Buáh, yo quiero tener un ejército totalmente pintado y desplegado en una vitrina como Dios manda, para poder tirarme mirándolo todo el tiempo que quiera-

Y es que, amigos, la edad trae consigo la reflexión y la meditación, entre otras cosas para autoanalizarnos y darnos cuenta en verdad de quiénes somos y qué queremos realmente para nosotros; no pensando en la inmediatez de lo que quiero ahora mismo, o de qué soy ahora mismo, sino de las líneas maestras que definen nuestra identidad en los diferentes aspectos de mi vida (trabajo, relaciones, aficiones…) y es que con respecto al hobbie, tras mucho analizarme desde hace tiempo, he de declarar que mi espíritu no es el de un jugón, o un gran conocedor del trasfondo, sino más bien, y a grandes rasgos, el de un coleccionista y un expositor.

Ojo, esto no quiere decir que no me interese jugar (espero con gran ilusión poder echarme unas risas con la totalidad de los escalistas y alguien más con unos dados en la mano) o que pase del trasfondo, lo que quiere decir es que mi atención se focaliza más en los dos aspectos antes declarados del coleccionismo y la exposición, para lo que el tener un espacio adecuado a ello, se hace imprescindible.

Hecha ya esta introducción general, y dado que tengo tanto que contar, he considerado adecuado, para un mejor orden, claridad, y el facilitarle la vida a la gente, el dividir todo el contenido de esta epopeya mía en 3 artículos distintos:

1.      El primero, (este mismo), contendrá un análisis de qué es básicamente una vitrina, qué debería de ofrecernos esta, qué tipos básicos hay en el mercado, webs y marcas de interés, además de cómo llegué yo al convencimiento de que debía de hacerme la mía yo mismo, presentándoos algún diseño propio. 

2.      El segundo contendrá la exposición y análisis del diseño elegido, así como de todo el proceso, desde el diseño preliminar, sus iteraciones, pasando por la obtención de los materiales, la hechura, el pintado, el montado y colocación final del mueble.

3.      El tercero, que quizá sea el más “jugoso” para la mayoría, contendrá consejos y alternativas más accesibles e incluso prácticas que aquella por la que yo me he decantado finalmente... por decirlo de alguna manera, este será “el weno weno”; ¿por qué creéis que está al final?

 

Y una vez descrito todo esto, no quisiera empezar sin antes dedicarle este grupo de 3 artículos a nuestro compi Arturo, que desde el principio se interesó por el proyecto, y llevo prometiéndoselo ya demasiado tiempo:

-Arturo, ¡Va por ti!-

 


 

Bien, empezaré poniendo en antecedentes al lector diciendo que ya cuando me inicié en esto del Warhammer, mis padres me regalaron una vitrina (apuntar que antes que Warhammer, ya montaba maquetas de vehículos militares)… o bueno, realmente un aparador, de estos que son casi por entero de madera salvo por los estrechos cristales que tienen en las puertas, donde los listones que conforman sus 2 hojas ocupan casi tanto espacio como el propio cristal… evidentemente, entonces y ahora no puedo sino agradecerles esa compra, pues supuso mi primera oportunidad para tener mis minis y maquetas militares ordenadas y expuestas… pero siendo totalmente sincero, ese mueble, (que de nuevo, agradezco en el alma haber tenido) tenía varios inconvenientes de relevancia:

Para empezar, este no era estanco al polvo en absoluto, no se le podían regular las baldas en altura, y casi no se veía nada del interior, ya que 3 de sus cuatro lados eran opacos, (de madera y contrachapado) las baldas eran de aglomerado (generando unas sombras proyectadas al interior brutales), y como dije antes, sus puertas tenían muy poco cristal (tanto como listones de madera), con lo que para poder ver algo del interior había que asomarse, literalmente… En fin, que como vitrina, casi no cumplía con las características que una debería tener.

-Áh, ¿Que cuáles son esas características?-

1.      Una buena vitrina debería de ser estanca al polvo, o al menos, serlo en una medida alta: ¿Qué sentido tendría meter las minis en un contenedor (transparente u opaco) si estas no quedan mínimamente guarecidas del polvo?, para eso, mejor exponlas al aire, al menos así se verán bien bien.

2.      Esta debería ser lo más diáfana posible, reduciendo al mínimo todos aquellos elementos estructurales que dificulten la visión hacia el interior.

3.      La vitrina debería de llamar la atención lo mínimo posible, hay que tener en cuenta que esta no es sino un marco de presentación de lo que contiene; si esta llama tanto o más la atención que su contenido de un vistazo rápido, algo va mal (diseño, color de la vitrina…)

4.      Una vitrina debe de disponer de buena iluminación o de tener un buen acceso a la misma, ya que con una iluminación deficiente, no podremos exponer en condiciones nada, las cosas se deben de poder ver bien sin tener que buscar ángulos concretos u horas del día en particular (aquí convendría señalar que la vitrina no se debería colocar en cualquier lugar, pero eso lo abordaremos en el tercer artículo).

 

Una vez aclarados estos extremos, podría parecer que una “buena” vitrina es algo súper complejo, y qué va, yo volví a recuperar mi interés por las minis allá por 2.016-2.017, volviendo a pintar minis del Señor de los Anillos, y más o menos en el 2.020 me hice esta:

 


Se trata de una vitrina ultrasencilla: Un fondo y laterales de aglomerado, unos railes de plástico para acoger los cristales frontales y deslizarlos, un burlete entre ambos cristales para evitar el polvo, unos tacos para baldas (desconozco su nombre técnico) y las propias baldas de cristal.

Al ser un mueble con tan poco fondo, tener baldas de cristal, y que sus puertas no tengan marco, la entrada de luz es total, teniendo una bombilla a unos 2m en el techo; el único defecto que le identifico a priori, es que debería de contar con un espejo en el fondo que permitiese ver la parte trasera de lo expuesto y que mediante la refracción mejorase la iluminación un poco más (Y aquí podréis ver, por cierto, porqué necesitaba ya la vitrina, ya que en la balda de abajo están apretujados los carros y el Lanzapiedroz… y ojo, que pueden darse por afortunados, ya que por la falta de espacio, los Lanzapinchoz y el Lanzagoblins están guardados en un túper en el armario).

Claro, para las minis de ESDLA, que no van en formación, y tienen pocas máquinas de guerra o monstruos, pues está bien, es suficiente, barata y muy fácil de hacer, pero claro, para blocazos de Goblins, gigantes, y cosas así… puede cojear bastante, sobre todo porque tendría que proyectarse demasiado de la pared al frente.

Todo esto me llevó de cabeza, primero, a buscar en la Web, encontrando diferentes modelos de vitrina, (Fijos en la pared, o asentados en el suelo) y precios, muchos precios distintos, cada una con sus pros y contras; aquí unos ejemplos:

AMAZON: Qué decir, aquí se encuentra de todo.

 


 

Esta que aquí os pongo parece una buena vitrina (a priori y en general), pero con varios apuntes:

Cosa Buena: Lo diáfana que es/ el precio/ volumen interno.

Cosa Mala: Este tipo de vitrinas, con puertas abatibles, suelen ser muy difíciles de estanqueizar al polvo, debido al sistema de bisagra que tienen, y a que suelen dejar mucho margen entre superficies/ sus baldas no son regulables en altura/ aunque sea relativamente alta, (166X44X12cm), podría dar algún problema en el sentido que, a no ser que nuestra altura vaya por debajo de la media, cada vez que queramos contemplar nuestra colección, nos va a tocar agacharnos, aunque destinásemos únicamente la balda más alta a las minis y el resto a otras cosas.

 


 

Típico aparador:

Cosa buena- Fácil de estanqueizar/ precio/ volumen interior/ altura/ fácil de añadir baldas

Cosa mala- Se ve más el mueble que lo que haya dentro/ muy difícil de iluminar eficazmente el interior/ sólo se verá el frontal de lo expuesto.

 



Vitrina simple para colecciones pequeñas:

Cosa Buena: Precio/ al estar colgada en la pared, la puedes poner a la altura que quieras, con lo que no tendrás que agacharte para ver la colección/ frontal muy diáfano/ fácil de iluminar.

Cosa Mala: Habitualmente tienen muy poco fondo, con lo que dificultan el colocar bloques de infantería, monstruos, artillería…/ poco espacio.

 


 

Vitrina de Torre:

Cosa Buena: Muy diáfana/ permite observar el contenido desde varias perspectivas, como los laterales/ muy buena iluminación/ fácil de ubicar incluso en habitaciones con poco espacio.

Cosas Malas: Las baldas no se pueden regular, desperdiciando espacio con ello/ será obligado separar las colecciones en baldas por lo limitado del espacio.

 



 

Una cosa extraña: encontré bicheando estas dos, que a priori estarían muy bien (el único defecto que les saco es que podrían ser más diáfanas), tienen unas opiniones terribles…

 

IKEA:

Otro clásico de los muebles modulares con precios bastante accesibles que empaquetan sus envíos muy bien, con buenos acabados y que son sencillos de montar (de verdad que sí, aunque las instrucciones de montaje sean como un cómic). De esta marca sueca no voy a analizar sus modelos ya que básicamente lo he hecho en los de Amazon (prácticamente dentro de cada tipo de vitrina, [como los de torre, por ejemplo] todos los ejemplares son iguales en características independientemente de dónde se compren, si acaso, puede variar el precio y la calidad). Aquí apuntaré que, si tuviese que elegir entre 2 modelos iguales de vitrina de IKEA y otra marca, no siendo el precio muy dispar, yo me quedaría con la de IKEA.

 



 

RÉTIF:


Una empresa especializada en la oferta de mobiliario comercial… Los conocí a través de los anuncios que ponían en la DESPERTA FERRO, donde anunciaban unas vitrinas de exposición para ejércitos bastante majas con espejo trasero y todo que no he vuelto a ver disponibles… yo no les he comprado nunca nada, y el precio oscila bastante, pero tienen algunos productos que no pintan mal, y el hecho que se dediquen a servir a profesionales, me da buena impresión, pero ya digo, no puedo hablar de experiencia con ellos…

 





 

Grosso modo, esto es lo que tenemos, evidentemente, habrá más tiendas online y físicas, pero estas son las que yo conozco, y con toda esta información en mano, puede que alguien se pregunte ¿por qué diablos te hiciste entonces la tuya Gobbo, habiendo tanta oferta accesible?

A ver, es verdad que hay mucha oferta, empresas, precios, que luego está el mercado de 2ª mano y tal, pero es que a todas les veía pegas (como habréis podido comprobar arriba), me da mucha rabia el tema de desperdiciar espacio en un mueble de exposición por la imposibilidad generalizada de regular las baldas en altura (por algún motivo, supongo que de producción en serie, eso de dejar baldas regulables en altura es realmente raro de ver en muebles), y además, todas aquellas que tenían bastante espacio (o lo que para mí sería espacioso, vaya), son bastante caras, y como yo soy de la doctrina del “si puedes hacértelo tú, ¿para qué comprarlo?”, pues finalmente me lié la manta a la cabeza y tiré “pa`lante”.

Bien, resuelto a ello, tuve en cuenta todo el material y retales que tenía de otros muebles que he ido haciendo con el tiempo y me puse a hacerme unos croquis sobre lo que podía hacer, y esto es lo que salió:

 


 

Estas cosas horribles que acabáis de ver (sed indulgentes, que son unos bocetos de taller rápidos) tratan de representar un mueble construido de la siguiente manera; Base, techo y parte trasera de madera de pino/ abeto, atornilladas entre sí, con los laterales, consistentes en cristales, colocados, bien mediante encastres en railes conectados entre las distintas partes de madera, bien con junquillos. El frontal iba a ser una pieza de metacrilato articulada con sendas bisagras arriba y abajo, todo convenientemente estanqueizado al polvo gracias a ángulos de plástico transparente y burletes.

Claro, el tema es que una vez me iba a poner a ello, revisé el material que ya tenía, y resulta que las tablas que tenía almacenadas a resguardo de la humedad se habían combado… mal asunto, ya que para ese diseño, dado que como los laterales eran de cristal, no podría forzar estas tablas entre sí o con otras para que se enderezasen con el ensamblado, así que básicamente, tenía 2 opciones; o me compraba tablas nuevas y reservaba las que tenía para algún otro mueble futuro, o planteaba otro diseño.

El caso era que este diseño que acabo de describir, tenía una innovación que se me ha pasado comentaros, y es que las baldas las iba a apoyar en 4 varillas roscadas colocadas verticalmente y fijadas en las partes superior e inferior, que gracias a las tuercas que les iba a poner, me permitirían hacer las baldas 100% regulables en altura e inclinación (cosa que, modestia aparte, no he visto en ningún otro lado).

Entonces, dándole más vueltas al tema, me dije; -Leches, si tengo ahí la soldadora de electrodos (soldadura de arco MMA), ¿por qué diablos no me pongo y la hago de hierro?, total, el hierro se puede cortar y soldar todas las veces que quieras, e incluso teniendo menos volumen que la madera, tiene más resistencia que esta, y además es elástico… ¿por qué no?

 

Veseso, el Gobbo Errante, en Cuenca, a 20-07-2.025

12 comentarios:

  1. Antes de nada gracias por la dedicatoria. Ya sabes que el tema me genera mucha expectación ya que necesitamos ampliar la capacidad de exposición de nuestro local urgentemente, ya que tenemos una como la Forehill de Amazon que pusiste en el artículo, pero con baldas extra para que (en su día) nos entrara todo. La verdad que no deja mucha visibilidad, pero como apaño nos sirve.

    La verdad que me resultó bastante entretenido el artículo teniendo en cuenta que todavía no te metiste a la labor. A ver qué tal se te da la carpintería metálica. Espero que no escatimes con los EPIs, que luego vienen las lamentaciones.

    Ansiando que llegue la tercera entrega se despide su muy leal seguidor, Arturo.

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    1. Jejeje, tranqui Arturo, está quedando un artículo muy amplio, donde, aunque cuento mucho del proceso, no lo cuento absolutamente todo por temas de no matar de aburrimiento al personal, pero vaya, que aún así está siendo largo y detallado (aparte que como en el propio artículo digo, estoy abierto a todo tipo de preguntas que se me quieran hacer); por cierto, ¿Qué son los EPIs? 🧐

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    2. Equipos de Protección Individual. Es decir, guantes, gafas, pantalla de soldadura, un tubo de aspiración (o trompa de elefante) para no respirar el humo de la soldadura y en resumen todas esas cosas que sirven para morirse un poco más tarde.

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    3. Áp, usé todo menos el aspirador ese, que no sabía ni que existía 😱. Bueno, ya da igual, menos mal que es para algo que hago de uvas a peras...

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  2. Pequeñas perlitas de sabiduría y dedicación. Es una gozada encontrar este tipo de entradas. A tope, Veseso!

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    1. Bueno, a ver si conseguimos mantener la espectativa 😉

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  3. Sabiendo cómo pintas tus miniaturas, la verdad que el expositor seguro que es algo digno de contemplar.
    Deseando ver el desenlace de ese expositor

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  4. ¡Muchas gracias por tus palabras Javielasur!, espero no decepcionar al personal 🤗.

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  5. Muy interesante este artículo. Este via Crucis de búsqueda online de la vitrina perfecta también lo he atravesado hace unos meses al mudarme y empezar a amueblar mi habitación de warhammer. Al final me decidí por las clásicas Billy de Ikea con puertas de cristal, con la idea de hacer las baldas temáticas, por precio y comodidad/facilidad de montaje. Pero si tuviera los conocimientos necesarios, sin duda me habría hecho vitrinas yo mismo, así que me interesan mucho los próximos artículos de la serie. Viniendo de ti, además, tenemos la calidad asegurada.

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    1. Bueno bueno, no te creas, lo mismo después de haber leído el 3er artículo te da por modificar la Billy; ¡Quién sabe!, jeje.

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  6. Bueno, pues otra joya de artículo que se va a la sección de favoritos. En un futuro trasladaré mi habitación de Warhammer a otra zona de la casa más amplia y esto me viene que no pintado (guiño, guiño). Muchísimas gracias por la currada tío Veseso!
    Por añadir, yo tengo la misma que comenta Cneus. No va mal de estanqueidad y es bastante robusta, pero es verdad que hay más muebles que cristal. Quizá la cambie en un futuro como digo.
    Un abrazo!

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    1. ¡Hola mi buen Duffman!

      Me alegra un montón que lo consideres útil; viendo que al menos varios de vosotros tenéis una Billy, algo diré de ella en el tercer artículo, ahora estoy redactando el segundo, pero sin desatender al gigante, así que nada, deseando publicar lo que resta.

      ¡Muchas gracias por comentar!

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