¡Buenos días y que la nueva semana os trate bien! Para eso la clave es el poder del whaaagh, creer en ello, y Arturo se ha dejado llevar por él para una nueva entrada Mesa Cuadrada en la escalada de los lectores. ¿Que si incluye conversiones? Pues claro...
Saludos, amantes de los muñecos.
Éste año arranca flojito en pintura porque últimamente
estuve dedicando bastante tiempo a jugar. Sobre todo a Warhammer 40k, que tras
bastantes partidas a décima edición, pude jugar un par de ellas a tercera y
sexta que me devolvieron la esperanza en el juego. No obstante, mi horda piel
verde sigue inconclusa, así que por ahora voy centrándome en ese proyecto.
El año pasado me permití el lujo de comprarme algunos blísters y como no quería que se me quedasen olvidados me pareció oportuno empezar por ellos.
Lo primero que quería pintar eran los merodeadores odiosos. Todavía no tengo goblins comunes, pero éstas miniaturas me encantan y así me meto presión para hacer los bloques de goblins.
Nota de Cordo: Ese óxido puede matar hasta a un no muerto...
Lo que sí tengo son muchos goblins nocturnos y (hasta ahora) ningún héroe que los lidere, así que también me pillé un pack de 4 jefes goblins nocturnos con equipamiento variado. Mí favorito es el que va con arma de mano, escudo y cabeza táctica. Es considerablemente más esmirriado que el resto y me resulta bastante grande. Y como es mi favorito, quise dedicarle un poco más de tiempo haciéndole una capa rapiñada en alguna batalla anterior.
También cogí un pack de dos chamanes goblins. El viejo desdentado me gustó especialmente.
Otra miniatura que me faltaba y siempre me gustó mucho era este chamán orco con báculo de hueso.
Y ya para terminar dos pequeñas conversiones de chamanes.
Por un lado, tenía desde hacía tiempo un Wurzagh a pie que
se me estaba atragantando porque ya tenía su versión en Jabalí (la buena) y no
quería tenerlo también desmontado. Afortunadamente un colega me dió la idea
perfecta.
¿Quién quiere tener otro Wurzagh cuando puede hacerse su propio Krazh Bandicorc?
Para sostener la mascara enrollé un hilo de nicrom a modo de muelle, de tal forma que oscila levemente tras el chamán impulsada por el bamboleo de la mesa de juego.
Por último una conversión de un aprendiz de chamán snotling con familiar. No quiero que mi unidad de snotlings sea menos que ninguna otra, así que pensé en formarlos como un regimiento, hacer una peana de grupo de mando y por qué no, con su propio chamán. Aunque solo conozca el hechizo de animar las escobas.
Y hasta aquí el arranque de año. Esperemos que los próximos meses sean más productivos.
Un saludo.











Enhorabuena por arrancar el año con tan poderosa producción. Mucho nivel hay ahí, a ver si te animas a darle el detalle de los ojos. Además, como toda persona de bien, peanas en verde goblin!
ResponderEliminar¡Ese Arturo bueno!
ResponderEliminarDesde luego te ha quedado un artículo de escalada de lo más heroico, y para sorpresa de nadie, lo que más me ha gustado es el detalle de la "mázcara Elviz"; buenísimo.
Ahora una duda y una sugerencia: ¿los frascos que se ven en el báculo del falso Wurzag venían con la mini o se los has puesto tú? Si se los has puesto tú, molan un montonazo. En cuanto a la sugerencia, personalmente veo a las minis un poco monocromáticas, quiero decir, que predominan mucho el verde y los pardos... quizá algún color suelto y desaturado en alguna prenda les haría bien, como en el caso del Goblin que dices que es el que más te gusta, que yo lo veo por esos añadidos de color como el más molón del grupo.