jueves, 5 de marzo de 2020

[OPINIÓN/PINTURA] El mecenazgo en la pintura de miniaturas

Buenos días por la mañana gentecilla. Hoy traemos una entrada distinta al blog, a ver si os ayudamos a poner esa cabeza en marcha por la mañana. Nuestro compañero Álvaro (del grupo MDNR y de la liga de Blood Bowl) se ha animado con una colaboración diferente, y ha liado además a Rass, de forma que hoy vamos a hablar de una actividad relativamente frecuente alrededor de nuestro hobby: el pago a pintores de miniaturas, o mecenazgo contra la marea gris.



¡Muy buenas a todxs!

Me presento: me llamo Álvaro y colaboro puntualmente con el blog (por ejemplo aquí) además de ser jugador activo de la comunidad de MDNR de Madrid y jugador malísimo de Blood Bowl; y por si fuera poco haber caído recientemente en las nuevas Hermanas de Batalla de GW. Hoy vamos a hablar del tema de mecenazgo de pintura de miniaturas y para ello hablaremos desde dos puntos de vista: Tanto del patrocinador, como el propio pintor; y me gustaría conocer vuestras opiniones y generar un sano debate al respecto.

Nota de Cordo: Doy fe de que es un jugador malísimo, pero no solo de Blood Bowl. Los que os pasasteis por las Freak Wars 2019...era mi compañero de equipo :P

En mi caso, mi punto de vista es del que paga. Llevo más de tres años haciéndolo. En primer lugar, hablaré sobre los motivos por los que pago dinero para que me pinten, después hablaré de mis experiencias con diferentes pintores y terminaré dando unas ‘keys’ que creo que toda relación entre las dos partes debe existir. Después entrará en conversación el compañero Rass (al cual conocéis como escritor habitual del blog) como pintor mercenario.



¿Por qué pago para que pinten mis miniaturas? Mis motivos son diferentes y trataré de explicarlos:

       Porque tengo la posibilidad de hacerlo: Quizás es el más simple de todos, pero era necesario ponerlo. Dedicar algo de mi presupuesto anual al machado de figuritas entra dentro de mis planes.

       Por la falta de tiempo: Nada nuevo a lo que no se enfrente todo el mundo. En mi caso particular, no llegar a casa diariamente hasta la noche dificulta enormemente cierta constancia (para pintar yo mismo).

       Por falta de habilidad: Este es el más discutido. Por supuesto, la habilidad con los pinceles se gana pintando como es obvio. He llegado a pintar de forma regular todos los días durante un mes y creo que llegué a un ‘efecto techo’ dentro del cual veía difícil mejorar pese a recibir consejos, técnicas, seguir vídeos de YouTube, etc…Igual es que simplemente soy un negado con este tema, que también puede ser.

       Por la calidad de las miniaturas: Unido al tema anterior, las miniaturas que se fabrican ahora tienen una calidad soberbia. Las Hermanas de Batalla que comentaba anteriormente son probablemente de lo mejor que he visto en plástico hasta el momento. Mi nivel de pintura no me es suficiente para cubrir dicha calidad de minis que tienen infinidad de detalles. Creo que estas miniaturas merecen (tanto por el elevado precio como por la mini en sí) un trato adecuado a su calidad.

Durante estos años, he tenido la suerte de conocer y contactar con varios pintores mercenarios, todos ellos fantásticos y que dejan unas minis tremendas. Como ejemplo, os adjunto unas fotos. Por más que lo intente, jamás llegaré a estos niveles.


En lo que se refiere a relación pintor-cliente, hay varios puntos a destacar:

       Forma de pintar: El más importante de todos. Si no te gusta cómo pinta un pintor mercenario o cómo quedan las minis que pinta, no le pagarías nunca para que pinte tus miniaturas.

       Precio: Es sin duda el más discutido de los motivos. ¿Qué precio es justo pagar? ¿Cómo está el mercado? ¿Valoras de manera diferente la peana de la mini en sí? ¿Niveles de calidad de cada pintor? Bajo mi punto de vista, tras hablar de lo que quieres y cómo lo quieres, el pintor debería ofrecerte un presupuesto para lo que le pides, y si ambas partes estáis de acuerdo, seguir adelante con ello. Otra opción muy buena es tener unas tablas que permitan saber precio aproximado de una mini tamaño infantería, tamaño infantería monstruosa….Pero sin embargo, no todas las miniaturas son iguales, y según la calidad y el detalle, puede encarecer su pintado. Lo importante con una tabla así es no encorsetarse: Por ejemplo, no es lo mismo un dragón de Quinta Edición (cualquiera de los que salieron para Elfos) que el dragón que tiene Archaon que por lo menos dobla en tamaño y detalles al anterior. Un detalle adicional a comentar en la parte del precio es que el presupuesto pactado entre ambas partes debería cumplirse, aunque es probable que en algún caso el pintor se dé cuenta a mitad de miniatura que le está costando más trabajo por algo que no preveía, debería avisar y comentar qué supondría eso al precio final.

       Tiempo: La clave aquí es la flexibilidad. Al igual que yo no tengo tiempo para pintar, eso no significa que el pintor tenga toda la disponibilidad del mundo para pintar mis miniaturas por encima de las suyas o de las de otras personas que les hagan encargos. Por mi parte, entrego las miniaturas y ‘me despreocupo’ sabiendo que tarde o temprano, estarán listas. La única excepción sería si necesitas la/s miniatura/s para un evento o torneo concreto y el pintor se compromete a entregártela en plazo.


Poco más tengo que añadir aquí, así que aprovecho e introduzco el otro punto de vista, cediéndole el testigo a Rass.


¡Hola, hola!

Soy Rass, alguno habréis visto de vez en cuando por este blog alguna entrada mía sobre algo de pintura, campañas o torneos de WHFB. El caso es que uno de los principales motivos por los que no dedico más tiempo al blog o a jugar más partidas y terminar mis ejércitos aparte de la Vida Real es que desde que me engañó Tapiathor a finales de 2018 para pintarle unos ogros he tenido un montón de encargos de diferentes compañeros de Fantasy para pintarles minis… y ya van cerca de 700 minis, sin contar la MUCHA escenografía que he hecho para propios y extraños (pero eso ya lo contaré otro día jeje). 


Cuenta de Instagram: fantasy.rabbit.studio


Nota de Cordo: Ahora ya sabéis porqué Rass no escribe más a menudo, y porqué le liamos en cosas como las Freak Wars para ayudarle a forzarse a pintar sus propias miniaturas...de vez en cuando.

Álvaro consideró oportuno hacer este artículo y me pidió que, como miembro del blog y uno de sus pintores por encargo, lo revisara y compartiera mi opinión. La verdad es que comparto su visión al respecto, así que simplemente voy a añadir mi opinión como “la otra parte”, para intentar añadir alguna información nueva.


Álvaro comentó lo de sus hermanas de batalla... bueno, aún no están pero sus peanas sí jeje

En primer lugar, él ha expuesto sus motivos para contratar un pintor mercenario. Ahora yo expondré los míos para serlo:

1) Porque me lo han ido pidiendo. Yo nunca me he ofrecido a nadie, sino más bien todo lo contrario. Tras varias veces insistiéndome en que pintara X miniaturas, al final me engañifaron y terminé aceptando. Tras aceptar la primera vez, han ido pidiéndome más de una docena de personas que pintara sus moñecos, a veces para ejércitos enteros y otras sólo para una mini especial. Y si llegamos a un acuerdo en el que ambas partes estemos satisfechas, pues me he puesto manos a la obra y lo he terminado en el mínimo tiempo que me ha permitido mi vida.



2) Porque necesito el dinero. Vaya, puede parecer una obviedad. Pero creo que es algo que conviene remarcar porque pintar miniaturas por encargo es un trabajo como cualquier otro. Y la principal característica de un trabajo es que es remunerado (vamos, que hay panoja por medio). Si no, hablamos de voluntariados. Pero como no conozco ninguna asociación de damnificados por el síndrome de acumulación de figuritas de plástico gris, si quieres que te pinten las miniaturas pasa por caja, como en prácticamente cualquier hobby (a no ser que disfrutes mirando las diferentes formas que adoptan las nubes al atardecer en verano).

No, no vivo del aire y mi tiempo (como el de cualquier otro ser humano) vale dinero.  En las artes (que también soy músico) a veces parece que lo que hacemos vale menos que el trabajo de un camarero o una doctora por el simple hecho de que nos gusta el mundillo. Pero la verdad es que no solemos trabajar “por amor al arte”, para eso pintaría mis propios moñecos, que casi ni toco hace meses.

En definitiva, es verdad que a todos nos encanta que nos agradezcan nuestro trabajo y que guste y sea útil. Pero el mejor agradecimiento para un trabajador es que se le pague dignamente.



3) Porque mi vida actual encaja bien con este trabajo. Cuando empecé de pintor mercenario estaba iniciando un máster universitario y ahora lo estoy acabando. Esto supone mucho tiempo de dedicación, que compagino con trabajos de tarde, fin de semana y de vacaciones. Por tanto, algo que puedo hacer en casa y administrarme el poco tiempo libre que tengo es ideal para mí.



4) Porque me gusta y porque aprendo. Hace más de media vida que mancho figuritas. Estoy a años luz de pintores realmente profesionales y expertos que tienen técnicas mucho mejores y además muchos más conocimientos sobre pintura, pero aún así me considero capacitado para pintar cientos de miniaturas diferentes a mis propios gustos y exigencias, lo que supone un reto del que se aprende mucho personalmente. Además, prefiero tener como trabajo complementario algo que me gusta que no trabajar de algo que podría no gustarme nada como, no sé, el narcotráfico de drogas xD.

Nota de Cordo: No sé Rass, no debe ser tan diferente del trapicheo de plástico en formato 28 mm, ¿no?




Respecto a la relación cliente-pintor, voy a dar mi punto de vista de la parte contraria. Si bien, Álvaro y yo creo que compartimos criterio:

1) Forma de pintar. Totalmente de acuerdo. Infórmate sobre como pinta quien quieres contratar, seguro que tiene cientos de fotos en Instagram donde poder cotillear su estilo. Y si no te gusta como pinta, no le contrates sus servicios. De nada sirve luego llevarse las manos a la cabeza si le han quedado como el resto de sus obras. En ese caso, ni tú quedarás contento con tu producto ni el pintor querrá tener clientes insatisfechos.



2) Tiempo. Como dice Álvaro, creo que la clave es la flexibilidad. Si bien, creo que hay que diferenciar entre quien se dedica a tiempo completo a esto y quien lo hace como “complemento” o en sus ratos libres.

Ser del primer grupo es MUY difícil y apenas hay un puñado de pintores que se dediquen en exclusividad a esto y puedan pagar sus facturas y mantener una familia. A la mayoría de ellos les podrás encontrar fácilmente por las redes (ya sean estudios de renombre o pintores de nombre propio). Su calidad y la exclusividad de su profesión SE PAGAN, como no puede ser de otra forma.

En mi caso pertenezco al segundo grupo, pues en el fondo no dejo de pintar ocasionalmente y a un nivel (o varios) inferior al de la gente mencionada antes. Por tanto, en mi caso no se puede esperar tener un ejército de horda completo en 3 semanas, porque no se me “paga la exclusividad de este curro” y tengo otras obligaciones en mi día a día.

Evidentemente, algo que “corre prisa” para un torneo o un evento siempre le das prioridad o le quitas horas al sueño para terminar algo concreto. Pero por ese motivo no todos los pedidos -sea cual sea la cantidad- pueden ser “prioritarios”. En este mundillo el tiempo es una variable que condiciona la calidad del conjunto. Y seguro que miniaturas que has estado coleccionando desde hace años, que pondrás en una vistosa vitrina y a las que darás uso durante lustros pueden esperar unas semanas. Luego ni recordarás cuánto tardaron en pintarlas. ¿Habéis oído el refrán de “vísteme despacio, que llevo prisa”?.

Nota de Cordo: Como dice un compañero de trabajo: "Si todo es urgente, y todo es importante, hago lo que me da la gana primero". Porque ambos términos son relativos, y si todo lo es, nada lo es.



3) Dinero. Aquí está la madre del cordero. Es un punto controvertido y muy difícil de calcular. De hecho, hay miles de factores que condicionarán precios diferentes entre diferentes pintores (dedicación del pintor, velocidad del pintado, capacidad técnica, caché, calidad de la miniatura, calidad del esculpido, tamaño de las miniaturas y volumen del pedido, etc). 

En la época de la inmediatez adictiva del Whatsapp, del low-cost de kilos de ropa por unos céntimos de Primark y del trabajo esclavo de fábricas de clones en China, evidentemente todos queremos pagar las mejores calidades por el mínimo precio, pero el hobby no deja de ser un artículo de lujo. No es vital para nuestras vidas, como no es vital ver la hora en un Rolex, y eso vale dinero.

Pero, ¿por qué algunas personas pagan por una única miniatura de Games Workshop 120€ (producida a miles en serie y con numerosas máquinas) y luego queremos que nos la pinten a nuestro gusto y artesanalmente por sólo 30€?



Respecto al dinero tenemos muchas veces una lucha entre lo que un cliente quiere pagar y lo que un pintor considera digno por su obra, su tiempo y para poder vivir. Hay un dicho habitual entre pintores profesionales que dice que “el pintado de una mini cuesta tanto dinero como tiempo le dedica el pintor”. En otras palabras,  cualquier trabajador cobra X euros de salario por su tiempo trabajando, y nunca es (o debería) ser inferior al salario mínimo interprofesional.

Por tanto un pintor debe “poner precio a su hora de trabajo”. Y luego ya como clientes podemos preguntarnos: Si yo tardo 20 horas en pintar un mago, un pintor profesional tardará menos, puede que la mitad. Pero si el pintor tarda 10 horas en ese mago y yo le quiero pagar 15€… ¿Es justo que el pintor cobre 1,5€ la hora?

Nota de Cordo: El tiempo cuesta dinero. Tu trabajo es un intercambio de tiempo por dinero. Y el valor añadido son la habilidad y el conocimiento. Así que como mínimo...el precio tiene que ser el tiempo dedicado, recuérdalo. En este y en cualquier otro encargo.



Según esas cuentas, en una semana trabajando a jornada completa, un pintor ganaría 60€ y en un mes 300€. ¿Sería esta una cantidad digna con la que vivir? ¿Alguien ha encontrado alguna vez un alquiler por esa cantidad? Estas cuentas pueden sonar como burdas y una manipulación, pero son cifras que no sólo he escuchado yo que te pidan, sino que las ha escuchado cualquiera que se haya dedicado una temporada a pintar miniaturas por encargo. Y seguro que si preguntas a cualquier aficionado, muchos dirían que no pagarían más de esa cantidad. 

Por eso, cuando alguien se muestra molesto por el precio de una miniatura considero justo exponerle estos argumentos, porque el cliente tiene derecho a saber el porqué de este precio. No es mera especulación (esto no es el Conquest o el Mortal Realms...), es un trabajo y es justo que un cliente conozca los motivos y decida en consecuencia si está dispuesto a pagarlos o no. En caso de no estar conformes conmigo o mis presupuestos, si puedo les recomiendo otros pintores o servicios de pintura y que comparen. Pero a veces esto se resuelve con un par de simples preguntas:

       ¿Cuántas horas te llevaría a ti pintar esta miniatura?
       ¿Por cuánto dinero estarías tú dispuesto a trabajar en cualquier otro trabajo? ¿Por apenas un par de euros la hora y sin contar materiales? ¿Qué considerarías DIGNO?

Y de igual forma que un cliente puede no querer que le pinte sus miniaturas por mi forma de trabajar o mis precios, yo me reservo el mismo derecho. Si con alguien no estoy a gusto y no me paga un mínimo que considere aceptable, no puedo aceptar un pedido. Para eso me busco trabajo en una multinacional, donde aunque me exploten al menos me pagarán mejor jeje.



De todas formas, estoy totalmente de acuerdo con Álvaro. Lo mejor es pedirle un presupuesto sin compromisos al pintor. Yo tengo una tabla orientativa con precios, pero no está escrita en piedra. Para dar un precio ajustado, lo mejor es darle los máximos detalles posibles del encargo al pintor, como por ejemplo qué resultados esperas, imágenes de los esquemas de color, fotos de la miniatura sin pintar, etc. Y tal vez haya un mínimo margen para negociar el presupuesto, pero con casi total seguridad, el pintor ofreció el mínimo precio que considera aceptable y por tanto no esperes que te pinten algo por la mitad de lo que te han dicho que te lo pueden pintar.

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En conclusión, creo que un servicio de pintura por encargo es una buena solución para gente como Álvaro, a quien le gusta el hobby, se lo puede permitir y valora el trabajo. Además, quiero simplemente recordar que al otro lado hay una persona que quiere ganarse la vida dignamente (o al menos unos ingresos extra) con algo que le gusta y se le da razonablemente bien.



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¿Y vosotros qué opináis de este tema? ¿Desmerece el hobby? ¿Resta mérito al enfrentarte a un rival que no ha pintado sus propias minis? ¿Ayuda a combatir la marea gris existente y ver más ejércitos pintados en la mesa y por tanto mejorar la experiencia del juego?

Nota de Cordo: Y me permito añadir una pregunta más. Teniendo en cuenta el tema tiempo-dinero mencionado...¿te has parado a pensar el dinero (en forma de tiempo) que gastas en pintar tu propia miniatura? Es algo revelador, y te hace darte cuenta de que todos esos ejércitos completos que hay en compra-venta, aunque no tengan un pintado excelente...valen mucho más que el 30-50% del valor de las minis en tienda.

6 comentarios:

  1. Me ha faltado el salseo sobre los ejércitos pintados por encargo que ganan premios de pintura en torneos jajajaja pero gran artículo sin duda!!

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  2. Muy interesante! no me esperaba ver nada así en el blog.

    Una de las razones por las que nunca me he metido a hacer en cargos es la cantidad de dinero ridicula que mucha gente quiere pagar (aparte de que tengo yo minis para pintar hasta que me jubile xD) pero se agradece ver que hay gente que le gusta y lo valora :)

    Eso sí, sobre el techo de pintura que comentáis... una cosa que no se suele tener en cuenta es que como en cualquier profesion hay que formarse y ir a cursos o dar clases; si lo haces todo 100% autodidacta (y no, youtube no cuenta XD) llega un momento que te atascas, tu y todos...

    Es totalmente loable que no quieras hacerlo y prefieras pagar, sobre todo por el tiempo y dinero que implica, pero he tenido q decirlo porq las frases del estilo "yo no valgo para esto" siempre me chirrian jeje

    Me ha gustado mucho este contenido más del mundillo pinturil, aparte ahora estoy super viciado con la crónica de la campaña que hicisteis...a ver para cuando la siguiente :P

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  3. Un propietario cortés debería dar un porcentaje de ese premio al pintor

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  4. Yo añadiría más, alguien medianamente ético, no aceptaría un premio de pintura si no lo ha pintado él.

    En cuanto al tema en sí, me ha gustado mucho el artículo, quizás porque esté totalmente de acuerdo. Yo soy muy negado pintando, no se me da bien (o no he entrenado lo suficiente, que también). Tengo mal pulso, me cuesta entender los conceptos de sombras y luces y quiero ir más rápido de lo que debería. Así, sólo tengo pintado lo que me han obligado para ir a torneos y poco más a un nivel que lo aceptamos porque he visto cosas mucho peores.

    El problema que surge de todo esto, creo, que es el punto de la gente que dice que el hobby abarca tanto juego como pintura y les duele como algo personal que el ejército del jugador en cuestión contra el que juega haya contado con la "ayuda" de un pintor mercenario. Es una forma de ver esto muy estricta ya que se podría decir lo mismo del trasfondo, las conversiones u otras cosas y no a todos le tiene que gustar todo por igual. Cada uno disfruta del hobby con la parte o partes que más le gustan.

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  5. Wow! Que pasada de artículo! No conocía nada del tema y ha sido genial poder leerlo desde las dos perspectivas

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  6. Gran artículo! Como pintor mercenario, leer un punto de vista como el de Rass mola. En mi experiencia me he encontrado de todo, desde gente que imprimaba sus miniaturas de manera horrible para ahorrarse ese dinero en el presupuesto (y que luego te decían que no habías pintado la cara interna de los muslos... ''No estaba imprimado, por lo tanto no lo pinto'') o gente, que son los clientes que me he quedado, que son todo facilidades y con los que tienes detalles.

    Me gustaría aportar al debate el tema fundamental como pintor mercenario de miniaturas montadas. Si un pintor mercenario pudiese elegir, como preferiría tratar la miniatura: montada, imprimada, sin montar, etc. En mi opinión, si es una sola miniatura de exposición, prefiero montada. Pero si son ejércitos enteros, pintar detalles adicionales incluidos en las miniaturas puede ser un dolor, encareciendo el presupuesto y el aumentando el tiempo de entrega.

    Gran trabajo en el artículo gente!

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