viernes, 7 de septiembre de 2018

[Juegos de mesa] Díxit

¿Qué hay jugones? Hace unos días abrí una pequeña serie sobre juegos de mesa, hablando del Stone Age, y ya que aún tengo fresco alguno más, he optado por preparar entradas parecidas. En este caso voy a hablar de un juego un poco más conocido, ya que es menos complejo pero más social, con lo cuál es un habitual de reuniones de amigos o de ambientes familiares. Se trata de Díxit.




Como iba diciendo, aunque creo que Díxit no es un clásico (de momento) si es un juego de fácil acceso y muy interactivo. Os recuerdo a modo de refresco que  yo suelo categorizar los juegos de mesa en cuatro niveles.

1. Juegos de mesa clásicos (y relativamente fáciles). Son los juegos masivos que puedes encontrar en cualquier sitio, sean un poco más complejos y largos o no. Me refiero al Monopoly, el Cluedo, el Risk, el Trivial...

2. Juegos de mesa sociales (y que suelen ser fáciles). Estos juegos tienen una explicación corta, suelen tener duraciones menores o en torno a una hora, y son juegos que fomentan la interacción por encima de la competitividad. Por lo general, son ideales para echarse unas risas con amigos, o para sacarlos después de cenar, y ganan si hay bastantes jugadores (bastantes me refiero a más de 4). Un ejemplo para mí es el Díxit, del que hablaré en otra entrada.

3. Juegos de mesa intermedios (como Stone Age). Aquí cruzamos la frontera hacia los "juegos frikis", aunque en los últimos años se han popularizado bastante más y una tarde de juegos de mesa es algo mejor visto. Estos juegos suelen tener un componente táctico/estratégico importante, cierta competitividad, y aunque las reglas no sean excesivamente complejas, hay más cosas que controlar y decisiones que tomar. Normalmente se juegan con 3-5 jugadores y la duración se acerca a las 2 horas.

4. Juegos de mesa complejos. Estos son los juegos frikis puros. Hablamos de juegos desafiantes, en que hay que comerse la cabeza, lo que no significa que no sean divertidos y haya risas. Son juegos en que la explicación puede ser extensa, a veces es conveniente que todos los jugadores se hayan leído las reglas previamente, y cuya duración va de las 2 horas a las 6 (o más). Para mí un ejemplo puede ser Arkham Horror, que es especialmente peculiar porque es un juego cooperativo, no competitivo.

Ok, volvamos a Díxit. Este es un juego para en principio de 2 a 6 jugadores (yo recomiendo 4 o 5, aunque pueden ser incluso más de 6, creo que pone 12) que fomenta la creatividad y el ingenio. La idea básica es que se tienen una cartas con dibujos evocadores, y hay que asociarles una palabra o frase (o ruido en nuestro caso) para que el resto de jugadores intenten adivinar el dibujo entre varios candidatos.

La dinámica un poco más extensa es la siguiente:

-Cada jugador tiene 6 cartas que solo él conoce. El jugador activo elige una carta y dice en voz alta lo que le evoca. La coloca boca abajo en el centro. El resto de jugadores busca entre sus cartas una que pueda asociarse a esa palabra o frase, y también las coloca boca abajo.
-Las cartas se mezclan y revelan en el centro de la mesa.
-Todos los jugadores menos el activo votan sobre cuál era la carta inicial (en secreto, se usan unas tablitas con números para ello).
-Si ningún jugador acierta o todos aciertan, todos menos el jugador activo ganan 2 puntos.
-Si acierta otro número de jugadores distintos (es decir, alguno pero no todos), el jugador activo recibe 3 puntos y los que acertaron reciben 3 puntos.
-Por último, si no eres el jugador activo pero alguien ha votado tu carta (es decir, le has hecho caer en la trampa) sumas 1 punto más.
-Se da una nueva carta a cada jugador para reemplazar la usada, y se repite el proceso.
-El objetivo es alcanzar 30 puntos, para ello el juego incluye unas fichas de conejitos de colores y un pequeño tablero a modo de carrera.
-Es conveniente "jugar limpio" y evitar asociaciones que sabes que solo otro jugador de la mesa pueda adivinar.



Así de sencillo. Los dibujos son variados y curiosos, con un arte cuidado, y dan lugar a las situaciones más ridículas. Las partidas son rápidas, diría que algo más de 30 minutos. Y la gracia está en hacer asociaciones lo bastante fáciles para ser adivinadas, y lo bastante difíciles para que no sean obvias.

Personalmente, he jugado dos veces, y me parece un juego altamente recomendable para probar con amigos, para introducir a tu pareja en el mundo de los juegos de mesa, para una postcena un poquito achispada o para jugar con niños (que no sean muy pequeños, eso sí). Además, tengo entendido que hay expansiones, que simplemente son más cartas, para aportar variedad cuando te canses de las iniciales, aunque como se pueden interpretar de muchas formas, tu imaginación es el límite. Por último, como lo realmente relevante son las cartas, es fácil de llevar.


Lo dicho, ahí queda la explicación y mi recomendación. Si no lo conocíais y os surge la oportunidad, merece la pena, y no va a ser una pérdida de tiempo si no sois muy fans de este tipo de juegos (por ser tan cortito). ¡Nos vemos!

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