jueves, 12 de marzo de 2026

Muerte entre hermanos: Crónica de una batalla

 ¡Buenos días amantes de las buenas tortas! Hoy vamos a hablar por encima de una partida, porque hace ya unas buenas semanas Jefe Orko y yo nos echamos un partidón a 3000 puntazos de imperiales contra enanos, y esas cosas hay que rememorarlas. Así que aprovechando que él ha hecho el cuerpo de la narración, encontraréis mis aportaciones (y lloros) en verde acompañados de unas buenas fotos. ¡Siempre es divertido jugar partidas diferentes a lo habitual!


Saludos a tod@s:

Uno de los eventos indispensables para mí (Jefe Orko) a nivel de WH Fantasy, no es ni más ni menos que la quedada invernal que organiza Leyendas en Miniatura a primeros de año. Le tengo especial cariño, pues aquí comenzaron mis pasos siendo legendario.

¿En qué consiste esto de la quedada? Pues nos juntamos unos cuentos un fin de semana entero en la casa del pueblo de Peto y Flogus y no hacemos otra cosa que jugar, jugar y jugar a todo lo que se tercie (no solo WHF), reírnos de todo y de todos y pasar en definitiva un fin de semana entre amigos. Bueno y comer un cochinillo riquísimo que es sagrado ya a estas alturas.

La verdad es que solemos ser 7 u 8, que es un número muy cómodo para organizar cosillas y comer juntos, y siempre lo pasamos genial.

Para esta ocasión, Cordo y yo habíamos planeado jugarnos un “de tú a tú” de sus enanos contra mis imperiales (sí, ya se masca la tragedia antes de que cuente nada) y para ello planteamos una batalla campal a 3000 pts.

Jefe Orko me había dicho al principio que si llevaba los pielesverdes, pero había descubierto que ya tenía 3000 puntos jugables de Enanos, y me hacía falta muchísima más práctica con estos segundos. Además ocupan infinitamente menos para transportarlos...

En cuanto a los prolegómenos, estábamos de pachanga así que hablamos un poco de con qué nos íbamos a plantar en la mesa.

Yo quería llevar un ejército de caballería imperial, apoyados por la Pequeña Betty (mi tanque de vapor), con poca magia y un conde elector en grifo.

Me encanta la caballería imperial y muy especialmente las miniaturas de los semigrifos, los trolls con “pico” del imperio…

Mi compadre Cordo, me informó que sacaría un yunque rúnico y los Matadores de Drong en Largo (cagondiola!!! estos tíos son durísimos) y todo lo esperable de los enanos…

A pesar de que tenemos varias espinas clavadas mutuamente a lo largo de nuestras partidas en estos años (saludos de mi bruja troll a contenido censurado para no spoilear vídeos; y mis ogros comehombres trincha-druchiis también te echan de menos) esto era ante todo una pachanga como digo, de ahí que consultemos el uno con el otro que queremos llevar, que nuestras listas sean jugables y demás (llené a mis magos de pergaminos para dispersar al yunque…que no se dispersa, ole ahí el táctico) y pasamos ambos un buen rato.

Creo que Cordo tiene por ahí la lista que jugamos.

Por mi lado señor de los enanos en porteadores (arma a dos manos, dos runas de la suerte y varias defensivas), señor de las runas en yunque (runa del desaliento), porta de batalla (runa de batalla, estoicismo y defensa), maestro ingeniero, 20 guerreros, 10 atronadores, 10 ballesteros, 19 barbaslargas (runa de la lentitud), 10 montaraces, cañón (runa del valor y de la forja), 20 matatrolls, 5 mineros (cargas explosivas), 18 rompehierros (runa de batalla y determinación), 10 piratas de Drong y girocóptero. 

La de Jefe Orko no la encuentro, pero llevaba un conde elector en grifo con un colmillo rúnico, dos magos de batalla (uno con anillo de fuego infernal y otro varita del poder), y tres capitanes (dos a caballo y uno en semigrifo), bloque de espadachines, bloque de alabarderos, 10 arcabuceros, 9 caballería imperial, 9 caballeros del lobo blanco, 5 herreruelos, cañón de salvas, 3 semigrifos y tanque de vapor.

En cuanto a esto, simplemente como os digo saqué lo que tenía y me apetecía.

No sabía cómo meterle mano a los tapones de Cordo; más de un legendario se veía venir eso de que me iba a estampar contra un muro de enanos cabreaos y hasta luego Lucas. Los semigrifos son bastante malos y realmente complejos de jugar si la unidad tiene un frente de la friolera de 20cm de largo. Pero como lucían que te cagas, me vine arriba: 4 pedazos de trolls imperiales…

Mi Pequeña Betty era la 3ra vez que encendía motores. Las otras 2 veces anteriores la convirtieron en chatarra, pues es muy vulnerable si la dejas sola contra un bloque tocho de infantería que aguante. Así que esta vez quería aprender de mis errores.

Antes de empezar, no tenía claro como meterle mano al enemigo. He jugado 4 o 5 partidas contra los enanos de Lutxo, el cual me pisotea siempre lleve lo que lleve yo.



Hecho el despliegue sólo pude pensar “maaaaaal Pablo, muy mal”. Yo dividí mis fuerzas en 3 bloques: caballería imperial izquierda, semigrifos, tanque e infantería centro y caballería lobo blancos derecha.



Y enfrente me encontré, un flanco rehusado con una formación en castillo de 3 blocazos compuestos de matadores, barbaslargas y rompehierros (cojonudo, este es el muro del que hablaba Flogus). El flanco izquierdo de Cordo (derecho mío) era todo proyectiles con un estupendo cañón runado y un bloque de guerreros. Mientras que su flanco derecho lo componían los matadores de Drong, exploradores y un maldito girocóptero.

Como podéis ver en las fotos, no es un castillo muy cerrado, un flanco coge esa forma porque la colina y las unidades puestas primero me fastidiaban si ponía a los guerreros en línea con el resto, y el otro viene dado por la escenografía y porque no se colaran los herreruelos de Pablo. Y de hecho la cagué fuerte en ese flanco por no rehusarlo de verdad...












Cordo tuvo la iniciativa y su yunque volatilizó a mis herreruelos, y su cañón (olé por mi enemigo, que en 3000pts sólo saca una sola máquina de guerra…claro que todo lo que se ahorra lo tiene metido en sus guerreros a pie) me sacudió al tanque sin apenas girar ni un engranaje. Tirada de heridas a 2+, resultado de 1. Primer susto: eres un negao Pablo, has estado a punto de perder a Betty así por las buenas. Mucho miedito que no me den al pollo del general y dejo el tanque al aliguí.

Efectivamente, el cañón empezando causando terror pero acabó causando risas y coñas.




Mis semigrifos avanzaron por el centro, más que nada para no estorbarme, con intención de cargar contra el castillo y cruzando los dedos a ver lo que pasaba. Quería evitar a los matadores e intentar sacudir a los barbaslargas, pero no pudo ser. Las runas del yunque hicieron que sus matadores cargaran a los picudos (bravo esa táctica Pablo, Picnic en Drakenhof te va a fichar para su próximo programa de QUE NO HACER EN WH) y decidí que salieran por pies (¿patas?¿espolones?). La tirada para huir fue nefasta de lo grande que fue, pues sobrepasaron mis líneas y aunque más tarde conseguí reagruparlos tenía una unidad de aproximadamente 400 puntos en segunda línea de batalla sin apenas capacidad de maniobra, haciendo el baile del pollito pero nada más.

El girocóptero enemigo se infiltró tras mis líneas y estuvo haciendo de las suyas tooooda la partida. Realmente odio esta miniatura.



Tras el abollón en el tanque, cambié la dirección de este y avancé hacia el castillo enano cubriéndome con un bosque. Una y no más…




Mi elector en grifo (mandamiento de Flogus: si llevas este señor y no le pones el palillo rúnico eres un parguela) se posicionó para junto con mis espadachines y el tanque para golpear por diferentes sitios todos a una contra la unidad central del castillo enano, los requetebarbudos.

Os juro que pensé que Pablo no se habría atrevido con el Colmillo Rúnico y que el señor llevaría la Armadura de Hierro Meteórico o placas y un Escudo Hechizado para dejar sitios a cositas.

En estas, Drong y los suyos abrieron fuego contra mi elector y su polluelo (10 tiros de F4) los cuales aguantaron el tipo dejando al pájaro vivo pero con más agujeros que un colador (qué mentira...le hicieron una herida, los agujeros solo fueron al orgullo de Drong...dándome estupendos motivos para seguir renegando de los regimientos de renombre). Segundo susto de la noche.

La runa de la lentitud hizo de las suyas y al combate llegaron sólo el elector y el tanque. Pero la providencia estuvo esta vez de mi lado. Betty llegó intacta a apalastrar enanos y causó 10 impactos de F6 entre los de carga y los propios del combate (toooooma ya), y mi elector se cepilló a otros 3 con su colmillo (caaabrones).



Mi caballería imperial en mi flanco derecho bregó con los matadores turno tras turno y en el flanco izquierdo, la magia y los proyectiles hicieron que mi caballería del lobito bueno se posicionara contra los guerreros enanos a pesar de sus bajas para poder cargarlos.

El yunque de Cordo, de nuevo volvió a retumbar para intentar meter a sus Rompehierros en combate y sus exploradores por el flanco de mi caballería imperial y retumbó tanto que patapum…

Y aquí quedó patente porque me va mucho mejor jugar gente fiable de liderazgo 5 y nulo instinto de conservación...



Tras la muerte de los barbaslargas tanto mi elector como mi tanque los persiguieron quedándose en línea de tiro del cañón enano ( Nooooooo!!!).

Impactaco en ambos y de nuevo un pedazo de 1 para herir al tanque, pero del pollo si mal no recuerdo sólo quedo esta vez una gran nube de plumas, que no de su jinete. Tercer susto de la noche.

Ah y a todo esto unos mineros enanos seguían de parranda picando por ahí sin salir al combate…de hecho aparecieron en turno 5 para saludar a los arcabuceros, diciendo algo de que el mapa estaba al revés.

Mis semigrifos consiguieron apoyar finalmente a la caballería que estaba hasta los webs de aniquilar matadores (joooooder que pesaos), salvándola de que los montaraces la abrieran como latas.

Y mi caballería del lobo acabó con los guerreros enanos y ballesteros en el flanco derecho. Los atronadores habían ido cayendo entre salvazos y proyectiles mágicos de dudosa honra.

Visto lo visto la única forma de proteger a Betty era meterla de nuevo en combate y lo lancé contra la retaguardia de los Rompehierros que ahora se veían las caras con mis espadachines y la caballería que seguía trabada.

Jefe Orko me había tirado los alabarderos contra los rompehierros y salió rebotado, y al perseguir me fui a topar con el combate en curso de caballeros y matatrolls...




Y de nuevo papilla de enanos, otros 10 impactos por la carga y ataques del tanque (chu-chuuuu).

El bueno del general enano, invocó la runa del noseque (que me perdone Grugni pero no me acuerdo del nombre): esa que te permite chequear L con un solo dado. Y mi primo Cordo sacó un 6…¿para qué cambiar la tendencia de la noche no? Hay que ser consistentes en esta vida, dicen los enanos.

Llegados a este punto, siendo cerca de las 00:02 de la mañana y aún con más partidas pendientes de jugar, tras la derrota de los rompehierros, decidimos dar la partida por terminada en turno 5 con una victoria a mi favor, donde no contamos los puntos.

Os comento: me quedaban en la mesa 5 mineros, un girocóptero dañado, el cañón y los piratas de Drong. Pablo solo había perdido el salvas, el grifo, los herreruelos, creo que los alabarderos y algunos caballeros sueltos. No hacía falta contar mucho...

Como conclusiones puedo decir que jugué realmente mal, frente a la táctica de mi adversario, donde no había puntada sin hilo, pero la diosa fortuna estuvo de mi lado y había abandonado al pobre Cordo. Pero esto es warhammer amigos, si los dados no están de tu parte, ni a mismísimo Anibal Smith le sobreviven los planes.

Pablo es muy generoso conmigo y muy duro consigo mismo. Le tendí alguna trampa (como ponerme fuera del alcance del salvas y hacerle perder tiempo moviéndolo o disparar al grifo con los piratas en ambas filas aprovechando que era objetivo grande) pero mi despliegue fue muy mejorable ya que puse a piratas y montaraces a rodear una pieza enorme de escenografía a pasito de enano, o viendo venir al tanque me la jugué a dejar el porta de batalla en la unidad a ver si salían pocos impactos. Él trajo sus caballerías a hacer su trabajo, concentró las fuerzas en el centro y combinó la movilidad del tanque y el grifo para romperme la línea, exactamente lo que tenía que hacer. ¡Enhorabuena!

Vamos, que me libré de una buena. Sí claro, la que me llevé yo...¡es que un empate somos incapaces de tener!

Hasta la próxima.

Jefe Orko

1 comentario:

  1. Me parto con tus comentarios amigo: jajajajajajaja. Siempre es un autentico lujo jugar contigo. Nos vemos en la proxima.

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