jueves, 27 de abril de 2023

[Campaña] La Sombra sobre Albión y los Caballeros de la Mesa Cuadrada: relato 1

 Buenos días. Bien sabéis que tiene peligro decir ciertas cosas en este medio, pues los lectores te agarran como si te sumergieras en la Ciénaga de los Muertos, y luego te reclaman su material. Eso le ha pasado a Arturo y sus chicos, que dijeron en su escalada que iban a jugar La Sombra sobre Albión...y ahora se ven obligados a contárnoslo. Hoy: llegada a las playas.


Buenos días amantes de la muerte y la destrucción.

Hoy os traigo el primero de una serie de informes sobre la campaña La sombra sobre Albion en la que veremos los distintos escenarios a la par que seguimos el apasionante progreso de los Orcos de la tribu Ezkroto Roto en su incansable avance hacia el corazón de la isla.

Escenario 1: Las brumas se retiran.

El escenario recrea la llegada de una fuerza de desembarco que debe inutilizar las débiles defensas de una de las pocas playas que se ubican entre los blancos acantilados de las costas de Albion.

La fuerza atacante debía estar compuesta por 500 puntos de infantería básica y debía incluir un héroe. El defensor disponía de 50 puntos de infantería básica, de los que uno podía ser campeón y 3 máquinas de guerra.

Para este escenario aplicamos algunos cambios con respecto al planteamiento original. En principio el escenario debía jugarse con las reglas de escaramuzas, pero dadas las dimensiones de la batalla y que preferíamos hacer una partida introductoria rápida decidimos jugarlo con reglas de patrulleros y hacer que los defensores fueran inmunes a psicología, desmoralización, inestabilidad y todo eso que podía hacer que las defensas se volatilizasen en cuanto la cosa se pusiese interesante.

Se jugó sobre una mesa de 120x120 hecha para la ocasión y también se construyeron 6 botes/balsas de desembarco, así que visualmente el escenario moló mucho. 

El defensor desplegaba primero sobre la colina, el atacante movería primero entrando por el borde. Cada bote tenía un movimiento aleatorio de 5d6, R7 y H3. Si el bote era destruido las tropas debían continuar a nado con bastante riesgo morir por ahogamiento.

La partida terminaba en el momento que las 3 máquinas de guerra estaban inutilizadas o uno de los dos se rendía.  Como a priori el escenario tenía muy mala pinta para el defensor y pensando en conceder puntos de victoria en cada escenario acordamos que en este caso solo el defensor podría llevarse 1 punto de victoria si lograba contener el desembarco.

Los emparejamientos de la primera ronda, que se hicieron al azar y para toda la campaña, de tal forma que en cada escenario se juegue contra un oponente distinto, quedaron así:

Elfos Silvanos Vs Caos
Condes Vampiro Vs Orcos y Goblins
Altos Elfos VS Imperio

Como la idea era disfrutar de la campaña decidimos también que todos los escenarios asimétricos se jugasen dos veces intercambiando el rol de atacante/defensor y por trasfondo el atacante siempre iría con un Emisario Oscuro y el defensor con un Arúspice (salvo en este escenario, que no permitía magia).

Y antes de pasar a los resultados e impresiones os dejo con Smegma, mi querido snotling juglar, que os narrará las andanzas de mi caudillo Gorki el Korki en las playas de Albion.



Capítulo primero:
De cómo los pielesverdes llegan a Albion, sus batallas en la arena y su encuentro con "el chamán de la chepa".

La noche se cernía sobre el campamento del clan Ezkroto Roto cuando, como cada noche, una multitud de snotlings se arremolinaba en torno a una modesta hoguera alimentada con los restos del botín de la última batalla. Muchos bailaban, otros se atiborraban con las sobras que los Goblins ya saciados arrojaban al vertedero y no pocos eran los que yacían en el suelo, víctimas de sus propios excesos.

Los restos oxidados de lo que otrora fuera un flamante tanque de vapor servían ahora como improvisada tarima, sobre la que un puñado de Snotlings extraían estridentes sonidos de los instrumentos capturados a sus desgraciados enemigos. No obstante, un inquietante silencio se adueñó del campamento cuando un viejo snotling se encaramó a la torreta del desvencijado constructo. Su fama nunca llegó a ser igualada por ningún otro de sus semejantes, pues acompañó durante innumerables batallas a Orknofre, aquilifer de los jinetes de jabalí y portador honorífico del Palu'l Gochu, el estandarte sagrado de su clan, cubierto de incontables capas de mugre. Desde esta privilegiada posición pudo ser testigo de épicos combates y gracias al entusiasmo con que contaba las hazañas de sus camaradas pronto se ganó una legión de seguidores ansiosos de escuchar sus relatos. Su nombre era Smegma y todos en el vertedero estaban esperando escucharle.

Orknofre acompañado de su joven y fiel compañero Smegma en una imagen de archivo



-Acercaivos, ilustres escuchantes, pues está noche vengo a contavos la historia de cómo llegamos a esta isla.
Ya se que muchos no sabéis que existe un mundo más pa'llá del linde del vertedero, pero creeime si vos digo que en los más de dos largos años que tengo de vida conocí sitios pa' aburrir.

Todos los presentes se miraron sorprendidos de lo que acababan de escuchar. Dos años parecía una edad inalcanzable para un snotling común.

-Acuerdome tovia de cuando éramos una pequeña tribu de navegantes que asolaba las costas de Tilea. Fue en una de esas, creo que viniendo de Bilbali, que nos agarró una tormenta que habría hecho temblar al propio Gorko. Las olas hicieron que nuestros barcos se hundieran y los pobres desgraciados que no murieron ahogados tuvieron que improvisar balsas en plena mar con los restos del naufragio. Prácticamente a la deriva y demasiado ocupados por las constantes peleas por la capitanía de la precaria embarcación, nada pudimos hacer para evitar la espesa niebla que pronto nos rodearía.
El tiempo pasó sin que ninguno de los  Goblins a bordo hiciese más ruido que el que hacen sus dientes al chocar entre sí cuando el frío y la humedad alcanzan los huesos hasta que, de la misma forma que vino, la niebla se retiró.
Frente a nosotros se alzaban blancos acantilados tan altos como diez gigantes y a cuyos pies yacían los restos de cien naufragios. Afortunadamente la mar se había calmado y de entre la niebla aparecieron el resto de botes, con los escasos supervivientes que quedaban. Fueron los muchachos de Gorki "el korki" los primeros en darse cuenta que existía una playa en la que era posible tomar tierra y rápidamente se dirigieron hacia allí, seguidos por el resto de náufragos.

Despliegue atacante


Nuestra ansia por alcanzar un lugar seco donde poder descansar y quizás comer algo nos impidió ver el peligro que nos acechaba pero nuestra ceguera se desvaneció cuando una gran roca estuvo a punto de hundir nuestra balsa.

Desde la lejanía logramos distinguir tres máquinas de guerra, que sin previo aviso habían comenzado a escupir todo tipo de proyectiles contra nuestros pobres camaradas. Afortunadamente los disparos eran bastante erráticos  y no causaron mucho daño. Nuestras embarcaciones nos llevaron rápido hasta la costa, impulsadas no tanto por la fuerza de nuestros remeros como por la del oleaje, que sin duda las habría hecho añicos contra los acantilados de no ser por que el bueno de Morko cuida siempre de nuestra tribu. Sin embargo, cuando nos acercamos a la costa nos percatamos de que aquellos que intentaban sin éxito repelernos no eran otros que los cuerpos sin vida de los náufragos que nos precedieron, que animados por algún tipo de magia, se afanaban en disparar aquellas máquinas construidas con los restos de los pecios que alcanzaban la orilla.

Despliegue defensor

La primera balsa que llegó a tierra fue precisamente la que transportaba a Gorki. El poderoso orco destacaba fácilmente entre los esmirriados Goblins que le acompañaban y tan pronto puso un pie en la arena fue asaltado por un grupo de necrófagos que intentaron desesperadamente y con escaso éxito nutrirse de sus cadáveres. Las bestias eran feroces y no cesaban en su empeño, pero el astuto Gorki, consciente de que su capacidad para matar era limitada, arrojó contra ellos oleada tras oleada de Goblins hasta que, exhaustos, los necrófagos fueron cayendo bajo el peso de su rebanadora.

Goblins contra necrófagos


Para cuando el último de los necrófagos fue abatido, el resto de balsas habían llegado ya a la la playa y una gran marea verde ascendía imparable por la colina. Las pocas máquinas de guerra que quedaban en pie fueron rápidamente inutilizadas.

Los pielesverdes tomando la colina




Pero poco duró nuestra tranquilidad, pues en el horizonte se recortaba la silueta de una imponente flota que se dirigía hacia la playa.

Desde lo alto de la colina Gorki observaba las naves con cierta calma.

"Bien chicos. Al fin tendremos una batalla con la que honrar a Gorko como se merece", exclamó Gorki, pero su sonrisa desapareció cuando una fuerte voz resonó a sus espaldas.

-Eres imbécil, Gorki "el Korki". Tus débiles huestes no pueden hacer otra cosa que perecer contra tan abyecto enemigo.

La poderosa voz resonó durante unos segundos entre los acantilados sin que hubiese forma física que la acompañase. Nervioso, Gorki respondió.

-Muéstrate si quieres ser digno de dirigirte a mí o desvanécete si no tienes el coraje necesario.

El rostro de Gorki quedó completamente paralizado al ver salir de entre la vegetación una enorme bestia mágicamente animada y compuesta por los restos de las criaturas que perdían su vida en los innumerables pantanos que se extendían por aquellos lugares. Tras ella se veía una figura aparentemente humana, pero tan retorcida que su silueta parecía la de un goblin y de cuya cabeza, que siempre permanecí cubierta por un gran trapo rojo, emergían unos enormes cuernos.

-Yo te traje hasta aquí, salvándote de una muerte segura en las gélidas aguas que protegen nuestra isla por un único motivo. Es mi deber encontrar a un guerrero digno, que comande con firmeza a sus tropas y llevarlo hasta la gran llanura de las batallas, donde el futuro del mundo será decidido. Ignora esa insignificante escaramuza, pues mucho más grandes y gloriosas serán las batallas que te esperan tierra adentro.

Gorki fruncía el ceño dubitativo mientras los chamanes de la tribu intentaban interpretar las palabras que acababan de escuchar. Su veredicto fue unánime. Gorko y Morko le habían enviado para encontrar al Kafre Eterno, el líder definitivo que conducirá a los pielesverdes a la victoria definitiva. No fue difícil para Gorki ver en sí mismo encarnado el espíritu del elegido de los dioses por lo que con convicción respondió: Tu guíame a esa batalla y yo me ocuparé de mostrarte la destrucción que nuestro clan puede desatar cuando entra en combate.

-Esa es mi misión y así será hecho, pero el camino que nos espera es largo y está plagado de peligros.  No debemos perder el tiempo, pues nuestros enemigos se dirigen ya hacia el Gran Círculo Ogham y las inhóspitas ciénagas de la isla se interponen entre este y nosotros. Partamos. Partamos sin demora, Gorki el Korki. La próxima batalla está más próxima de lo que piensas.

Gorki, sus chamanes y el chamán de la chepa




Listas y valoración del escenario:

Defensor (Condes Vampiro)

  • 3 lanzavirotes
  • 5 necrófagos

Atacante (Orcos y Goblins)

  • Gran jefe orco salvaje con pinturas de guerra mágicas y espada de batalla
  • 12 Orcos salvajes con arma de mano adicional, pinturas de guerra y campeón
  • 12 Orcos salvajes grandotes con arma de mano adicional, pinturas de guerra y campeón
  • 2 unidades de 4 arqueros orcos
  • 2 unidades de 12 Goblins nocturnos con arma de mano y escudo

A priori tenía la impresión de que el escenario era bastante complicado para el defensor, pero después de ver el desenlace de las 6 partidas debo rectificar y admitir que es prácticamente imposible para el defensor aguantar el envite. En la mayoría de los casos fue un arrasamiento del atacante y en las más reñidas (Altos Elfos Vs Imperio) aunque sí hubo más emoción y por momentos parecía que los defensores tenían alguna opción de victoria, terminaron por imponerse los atacantes sin necesidad de gran esfuerzo.

Por lo demás el escenario me parece bastante interesante de jugar, con una duración aproximada de una hora y algunas reglas graciosas, cómo lo de que las tropas puedan ahogarse antes de llegar a la playa. No obstante no recomiendo jugarlo de forma muy competitiva pues parece que el defensor lo tiene muy complicado.

Quizás sería interesante plantearlo como una defensa desesperada por ganar tiempo, dando victoria por masacre si se elimina al defensor en 4 turnos, decisiva en 5, marginal en 6, etc.

Espero que os animéis a testear el escenario a ver si vosotros tenéis más suerte en la defensa y nos vemos pronto en las ciénagas de Albion.

Un saludo,

Arturo

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