¡Buenos días! Seguimos rotando con los protagonistas de los relatos de trasfondo del VII Torneo Leyendas en Miniatura y esta semana lo haremos pasando de unos elfos a otros, con este fragmento autoría de David el Mago con los momentos de calma antes de la tempestad.
Inspira.
En una llanura abierta
de Ulthuan, donde el viento arrastra los ecos de un mundo que se desmorona, un
Yelmo Plateado cepilla la crin de su corcel negro. Cada movimiento es un ritual
más antiguo que su propia memoria. El semental relincha, emanando el calor del
viaje, el olor penetrante de su sudor invade las fosas nasales del elfo que
sonríe bajo las estrellas que parpadean, como si el cielo contuviera el
aliento.
Expira.
No hay fuego ni brasas
en el campamento. El Fénix, acurrucado en el centro, emite un resplandor débil.
Un calor suave que acaricia la mejilla rajada del Yelmo. Parece un ascua
moribunda, no el heraldo de Asuryan que debería ser. El portaestandarte no lo mira,
sino que sus ojos recorren la llanura, donde la hierba susurra y las rocas
erosionadas guardan secretos de siglos. Ulthuan se muere: mares cada vez más
ácidos roen sus costas, el vórtice mágico pende de un hilo, corrupto. Sombras
sin nombre desembarcan en los confines de la isla.
Inspira.
Solo es un simple
caballero con más batallas que nombres, enfrentándose al fin del mundo. Sus
ojos se clavan en el estandarte desvaído, una tela bordada con juramentos que
empiezan a deshacerse. Su corazón se llena de orgullo, recordando a sus
hermanos derramando sangre alrededor de ese simple objeto cuando una certeza
fría lo envuelve: si Ulthuan se muere, él se apagará con ella.
Expira.
El cepillo raspa el
pelaje. Su oído capta ruidos de cascos contra el suelo. Mientras tanto su
mirada se posa en el horizonte sin ver. Los Príncipes Dragón, con sus enormes
monturas y glorias cantadas en los salones de Caledor, descansan a dos tiendas
de distancia con el estómago lleno y el corazón vacío. Él, sin embargo, solo
tiene un caballo y un palo con tela. Una mueca de asco e ironía curva sus
labios al pensar en el simple derecho de cuna que lo separa de ellos.
Inspira
El campamento respira
a su alrededor: botas rozan la hierba, arneses tintinean, un pulso de acero y
orgullo. Ulthuan se quiebra, el vórtice flaquea, el Caos se filtra... pero cada
batalla es un desafío que los Asur aún pueden ganar. "Que deben ganar"
-se corrige mentalmente-
El Fénix, quieto, le
devuelve la mirada. Parece escuchar sus pensamientos. Su luz tenue, un eco de
la Llama Eterna que titubea en el Templo de Asuryan, brilla con más fuerza
durante unos instantes. Su mano aprieta el cepillo con fuerza hasta que sus
nudillos se tornan blancos.
Expira.
Sabe que el enemigo,
sea lo que sea, no espera la furia que está por desatarse. Destrozarán a lo que
venga a fuerza de lanza, casco de caballo o garra de león.
La primera luz del
alba corta el cielo como una hoja afilada. Guarda el cepillo, monta su corcel y
alza el estandarte con un movimiento que resuena como un juramento. El Fénix se
estremece. Sus alas se despliegan en un rugido de llamas, un torbellino de luz
cegadora y calor abrasador que devora la penumbra. Crece, inmenso como un
cometa de fuego que ilumina la llanura, su energía divina haciendo temblar el
aire. Es la viva imagen de Asuryan que promete juicio. El portaestandarte lo
sigue con la mirada.
Inspira.
De todas partes y
ninguna un bramido sacude el cielo: un enorme dragón, con las escamas
reluciendo como soles fracturados sobrevuela el cielo empequeñeciendo al Fénix,
su jinete una figura de armadura dorada que corta el viento, lidera la marcha.
Siente en su pecho el
calor que emanan los dos monstruos como si la mismísima llama de Asuryan
ardiera dentro se él. El campamento cobra vida, la melancolía asur cambia - se
transforma - en ese ansia de sangre que precede a la batalla. El elfo espolea
su corcel. Si las sombras quieren venir, que vengan; los Asur las combatirán. Y
Ulthuan, aunque agonice, rugirá una vez más.
Expira.
- Príncipe élfico en dragón, con armadura de dragón, lanza de caballería, Brazaletes de Defensa y Escudo Hechizado
- Mago de nivel 1 con Honor Canalizador de Magia y 2 Pergaminos de Dispersión
- 10 arqueros
- 5 yelmos plateados con escudo y músico
- 5 yelmos plateados con escudo, músico y portaestandarte
- Carro de leones blancos de Cracia
- 2 carros de Tiranoc
- 5 guardianes de Ellyrion con lanza, arco y músico
- 5 príncipes dragón de Caledor con músico, portaestandarte y Estandarte de Ellyrion
- Fénix de fuego
- 8 hermanas de Avelorn


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