miércoles, 9 de septiembre de 2020

[ANÁLISIS] Los Saberes de la Magia: Los Cánticos de Nehekhara I (Reglas Especiales)

Buenos días, supongo que habréis tenido un sueño reparador. Me quedan poquitos saberes de la magia en 6ª edición con los Manuscritos de Nuth Reloaded por comentar, pero últimamente me he estado fijando en los Reyes Funerarios, así que me ha parecido apropiado dedicarles un par de artículos. Vale que no sean la facción más popular del Viejo Mundo...¡pero están muy chulos!




El repaso que comenzamos hoy es bastante peculiar, puesto que no vamos a ver un saber en el sentido habitual de un saber, con sus hechizos, generación y dificultad, sino que los Reyes Funerarios, que son unos viejunos, tienen su propio sistema ancestral, y se parece más a la Panzamagia de Reinos Ogros que a otra cosa.

En realidad de trata de un sistema un tanto rígido pero muy muy interesante, con un potencial increíble y que a grandes rasgos sirve para hacer más acciones de un tipo de lo habitual en un turno. Aunque tiene muchas cosas en común con la Panzamagia, y puede utilizarse de apoyo, en este caso los Reyes Funerarios tienen una gran dependencia de su magia, y muchas veces formará parte de su plan principal de batalla. Y sí, tiene mogollón de reglas especiales, que vamos a ver hoy, dejando los cánticos en sí para una segunda parte.



Hierofante 

Todo ejército de Reyes Funerarios debe incluir un Hierofante (que habitualmente será un Sacerdote o Sumo Sacerdote). 
Al principio de la batalla, el personaje de tipo Sacerdote (puede ser un Sacerdote, un Sumo Sacerdote o un Personaje Especial) con más Liderazgo será el Hierofante (si hay más de uno con el mismo Liderazgo, elige uno). 
Al final de la fase en que el Hierofante muera, así como al principio de cada turno del jugador de Reyes Funerarios, cada unidad (pero no Personajes) debe hacer un chequeo de Liderazgo; por cada punto de diferencia con su Liderazgo, sufre una herida (sin posibilidad de salvación por armadura, especial, ni regeneración). Las unidades pueden usar el Liderazgo de personajes dentro de la unidad o del General si están cerca. 
Por ejemplo, una unidad de Esqueletos (L3) hace un chequeo de Liderazgo y saca un 5, esto son 2 esqueletos retirados como bajas. 
En caso de personajes montados en carro no incluidos en unidades, o de Personajes montados en monstruo, el Personaje no debe hacer el chequeo, pero sí la montura (puede usar el Liderazgo del Personaje). 
La Desintegración sólo se aplica cuando el Hierofante muere definitivamente y es retirado como baja; si el Hierofante llega a 0 heridas pero consigue Regenerar suficientes heridas como para volver al juego, no ocurre la Desintegración. 

Los Reyes Funerarios tienen una peculiaridad en este sentido, que recuerda a los Condes Vampiro. En aquel caso la muerte del general desata la desintegración, mientras que en esta facción es obligatorio disponer de un Rey Funerario o Príncipe Funerario, que será el general, y de un Sumo Sacerdote o Sacerdote Funerario (aquellos considerados hechiceros) para que ocupe el puesto de hierofante. Será la muerte de este segundo la que desate la desintegración, por lo que debe ser protegido a toda costa, con la ventaja frente a Condes de no ser un personaje de combate, y la desventaja de restar flexibilidad a la configuración de personajes de la lista.
También es relevante este cargo porque como veremos más adelante, tiene su propio momento de lanzar sus cánticos en la jerarquía hierática.

Hechiceros, generación de dados de energía y de dispersión

Los Sacerdotes y Sumos Sacerdotes NO generan dados de magia. 
Sin embargo, se generan dos dados de energía igual que en todos los ejércitos; estos dados pueden añadirse a la reserva de dados de un Arúspice o Emisario Oscuro, pueden ser robados por un Goblin con el Báculo Chorizador, y los Sacerdotes o Sumos Sacerdotes podrían usarlos para dispersar un hechizo que permanezca en juego. 
Adicionalmente a los dados de base, los Sacerdotes generan 1 dado de dispersión. Los Sumos Sacerdotes generan 2 dados de dispersión.

Aunque los cánticos (sustitutos de los hechizos en esta facción) proceden de varias fuentes, los personajes especializados en ellos son los sumos sacerdotes y los sacerdotes funerarios, y son los considerados hechiceros, con el acceso a objetos arcanos que ello conlleva, ya que aunque se suelen usar siempre los mismos, tienen bastantes herramientas interesantes.

Al ser aquellos considerados hechiceros, los sacerdotes funerarios generan un dado de dispersión (como hechiceros de nivel 2 digamos) y los sumos sacerdotes dos dados de dispersión (como hechiceros de nivel 4 digamos).

Hay un tema que merece la pena destacar. La facción genera dos dados de energía como todas, y aunque sus sacerdotes no los usen, se pueden emplear para dispersar permanece en juego (al final de toda la secuencia de cánticos) o pueden emplearlos hechiceros del ejército (mercenarios, aliados, personajes especiales..).


Acceso a cánticos

Los Sacerdotes y Sumos Sacerdotes conocen los cuatro Cánticos. Los Príncipes y Reyes conocen el Cántico de Apremio de Mankara y el Cántico del Embate de Horekhah.

Realmente se trata de cinco hechizos, ya que uno de ellos (el del Embate) es modal, y sirve tanto para un disparo por miniatura de la unidad objetivo, como para un ataque por parte de miniatura, siendo útil en todo momento.

Como ya hablamos en la Panzamagia (o cada vez que se habla del Honor del Mago Vidente en Altos Elfos), saber de antemano tus hechizos es muy útil y da fiabilidad, además que 4 (5) hechizos para elegir en hechiceros de nivel héroe otorga versatilidad al personaje, para que aporte en cualquier situación de partida.

Cómo funcionan los cánticos

Todos los Sacerdotes y Sumos Sacerdotes conocen los cuatro Cánticos. Un Sacerdote puede entonar un único Cántico por turno. Un Sumo Sacerdote puede entonar dos Cánticos por turno (puede repetir el mismo dos veces). 
Puedes lanzar con éxito el Cántico de la Invocación o el Cántico de la Venganza sobre una misma unidad en una misma fase de magia. Sin embargo, el Cántico del Embate y el Cántico del Apremio sólo se pueden lanzar una vez (con éxito) en cada unidad en una misma fase de magia. Esto quiere decir que una unidad se puede ver afectada una única vez por el Cántico del Apremio de Mankara; puede ser que lo intente un Sacerdote, sea dispersado, y luego lo lance otro Sacerdote; pero si el primero tiene éxito, no se puede entonar el cántico de nuevo en esa unidad esa fase de magia. 

Estos cánticos sólo se pueden entonar sobre unidades de este libro, y sólo sobre unidades propias; no se pueden lanzar sobre unidades aliadas (ni siquiera si son también Reyes Funerarios), ni sobre unidades propias que no sean de Reyes Funerarios (como Aliados o Regimientos de Renombre, incluyendo No Muertos).

Los Cánticos se toman a todos los efectos como objetos portahechizos con un nivel de energía 2D6 si lo entona un Sacerdote, y 3D6 si lo hace un Sumo Sacerdote. Elige una unidad objetivo para el cántico, comprueba si el objetivo del hechizo está en alcance, y lanza los dados. El oponente puede intentar dispersar (con un Pergamino de Dispersión o con dados de dispersión); puede aplicarse Resistencia a la Magia y demás reglas especiales aplicables a la magia. 
Dado que los Reyes Funerarios funcionan de forma distinta en la fase de magia, para evitar posibles situaciones de discusión deben seguirse siempre estas guías: 
- El hechizo siempre se lanza con éxito, de la misma forma que siempre se lanza con éxito un objeto portahechizos. No hay una dificultad, así que las reglas que modifiquen la dificultad no afectan a los cánticos. Incluso un 1 en el resultado de los dados 
- Se lanzan 2D6 o 3D6 para determinar el nivel. Se consideran como Dados de energía (por ejemplo a efectos de Disipación de Magia), salvo que nunca pueden causar Disfunciones ni Fuerzas irresistibles. Ten en cuenta el anterior punto; por ejemplo, si el hechicero sufre el efecto de Disipación de magia de los Altos Elfos (descarta los 6’s) y obtiene un doble 6, los dados se descartarían pero el cántico se lanzaría igualmente con éxito, con un nivel de energía 0 (así que el oponente debería gastar un dado de dispersión para dispersarlo). 
- Los Cánticos no son hechizos determinados aleatoriamente (conocen los 4). No es posible hacer “olvidar” un Cántico.

Esta es la parte más intrincada. A grandes rasgos los sacerdotes lanzan cualquier hechizo con dos dados (como si fueran de energía) pero sin dificultad mínima. Los sumos sacerdotes lanza dos (pueden incluso repetir el mismo si les dispersan la primera vez por ejemplo, a lo Kemmler) con tres dados y sin dificultad mínima. En el caso del sacerdote es como un hechicero de nivel 2 que no usa dados de otras fuentes, pero en el caso del sumo sacerdote, el tío gasta 6 dados, frente a los 4 de un hechicero de nivel 4, así que poco le tienen que envidiar a cualquier otro hechicero.

La gracia está en saber que tus hechizos nunca fallan (ni tienen fuerzas irresistibles), y como normalmente el que dispersa siempre emplea los mismos o más dados que el que lanza (para utilizar los dados con seguridad), los Reyes Funerarios tienden a saturar quemando la reserva de dispersión del enemigo rápidamente, y pudiendo lanzar el mismo hechizo desde diferentes fuentes hasta que entra. Es decir, cuando los ogros lanzan muchos hechizos pequeños (pero a 3+) y el defensor elige cuáles dispersa, los reyes lanzan muchos hechizos pequeños y medianos (a 0+) y además al poder insistir, no dan la capacidad de elegir al rival.

Otras fuentes de cánticos

Hasta aquí los Reyes tienen ciertas ventajas, aunque están limitados en cuanto a poder concentrar más dados en un mismo hechizo, y a poder usar objetos que les proporcionen dados de energía adicionales. Pero no todo acaba ahí, ya que disponen de otras fuentes de cánticos (reyes, príncipes, arca de las almas, algún monstruo, portahechizos...) o maneras de repetir los cánticos más veces (Vaso Hierático), repetir las tiradas (Tablillas de los Poderosos Cánticos de Neferra), o tirar varios dados y elegir los más altos. 

Esto nos lleva a lo comentado antes, quizás no tengan fuerzas irresistibles ni te van a sacar un 24 en un lanzamiento de hechizo, pero si te lanzan el mismo 4 veces, sin riesgo de fallo...acabará entrando.


¡Hágase mi voluntad! 

Los Reyes Funerarios y Príncipes Funerarios pueden entonar el Cántico del Apremio de Mankara o el Cántico del Embate de Horekhah, con un nivel de energía 1D6. El Rey Funerario puede entonar hasta 2 cánticos; sobre él mismo, sobre él y su unidad, o sobre una unidad a 15cm de él. El Príncipe Funerario puede entonar un único cántico; sobre él mismo o sobre él y su unidad. 
Ten en cuenta que los Reyes y Príncipes, aunque puedan lanzar un cántico por turno, no se consideran Hechiceros a ningún efecto (ni generan dados de dispersión), así que no les afectarán los efectos que actúen sobre hechiceros (incluyendo Disipación de Magia).

Aunque los Reyes y Príncipes son los encargados de liderar y de pegar en esta facción, también aportan a la mecánica de cánticos, abrumando en esa marea de pequeñas invocaciones. Sus cánticos son más limitados en alcance (suelen centrarse en su propia unidad) y nivel de energía (1D6, aunque con la Corona de los Reyes usan 2D6 y eligen el más alto), pero conocen los más importantes, para mover, disparar o golpear de nuevo, renunciando a invocar y a lanzar proyectiles mágicos. Pero rara vez los van a echar de menos...




Jerarquía hierática

Durante milenios los cánticos se han ido haciendo de forma ritual en el mismo orden: 
- Unidades: Objetos portahechizos (incluyendo el Hierotitán y el Titán de Khemri). 
- Necrotectos y Heraldos del Sepulcro: Objetos portahechizos.
- Príncipes Funerarios: Objetos portahechizos, y luego regla “¡Hágase mi voluntad!”. 
- Reyes Funerarios: Objetos portahechizos, y luego regla “¡Hágase mi voluntad!”.
- Sacerdotes: Objetos portahechizos, y luego cánticos. Cada sacerdote debe usar sus objetos y realizar sus cánticos antes de pasar al siguiente sacerdote. El Hierofante debe ser el último en actuar (aunque sea Sacerdote y haya algún Sumo Sacerdote). 
- Sumos Sacerdotes: Objetos portahechizos, y luego cánticos. Cada sacerdote debe usar sus objetos y realizar sus cánticos antes de pasar al siguiente sacerdote. El Hierofante debe ser el último en actuar (aunque sea Sacerdote y haya algún Sumo Sacerdote). 
- Hierofante. Objetos portahechizos y cánticos. 
- Arca de las Almas. 
- Es posible que además de la Jerarquía esté la opción de hacer magia “común” (Arúspice, Emisario Oscuro, Arkhan). En tal caso la magia puede efectuarse tanto antes como después, pero nunca “en medio” de la jerarquía.

Aquí no hay mucho que comentar, lógicamente se pierde bastante flexibilidad en cuanto a la capacidad de sorprender al oponente, aunque habitualmente por el posicionamiento (dados los alcances de los hechizos) suele ser previsible qué va a hacer cada fuente de cánticos al comienzo de la fase de magia. Solo queda seguir estrictamente el orden, mientras tu rival sabe que inexorablemente los cánticos más duros (los 3D6 del sumo sacerdote o 2D6 del arca de las almas) están al final, y que si no guarda suficientes dados entran sí o sí, y si los guarda, igual luego falla la tirada de dispersión y no consigue paliar nada de nada. Recordemos que el cántico es el mismo, sea con 1D6 o con 3D6 en muchos casos.

Hay algo más que podríamos comentar en reglas especiales, los objetos de apoyo a los cánticos, y el Arca de las Almas. Pero no tendría mucho sentido profundizar tanto sin ver los cánticos en sí, así que los dejaremos para la segunda parte.

Dicho esto, por hoy lo vamos a dejar aquí, y en la próxima entrega lo completamos con la parte de análisis de los cánticos y del Arca. ¡Espero ver vuestras tablillas completas con los deberes para ese momento!



1 comentario:

  1. Muy instructivo , la temática del ejército me gusta , la estética también , pero son enemigos de los condes , así que deberían encontrar la no muerte verdadera 🤣

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